Enorme preocupación existe entre los pescadores de la provincia de Bocas del Toro, que denunciaron a Panamá América que el alto costo del combustible e insumos pueden provocar su quiebra inmediata.
A pesar de la demanda de fin de semana, pescadores bocatoreños que llevan hasta 30 años en la actividad, aseguran que tendrán que dejar de pescar porque ya no pueden con el alto costo de la gasolina y las deudas con los bancos.
Ermison Montenegro, pescador de Changuinola, dijo que al sumar el costo del galón de gasolina, el mezclador o aceite más el pasaje de taxi para ir a buscar el producto, el resultado es de B/ 6.00.
Además, hay que agregar la letra de los equipos de pesca pues son financiados por los bancos locales.
Siguió diciendo, que como si fuera poco, los asiáticos son los dueños de los locales a los que puede vender y son ellos los que le ponen precio al producto que trae, eso quiere decir, que venden al precio de ellos o se queda el pescado.
Montenegro insistió en que los números no dan, es muy posible que no solamente él, sino también otras docenas de pescadores dejen la actividad.
Las jornadas de pesca que van hasta por 12 horas, son cada vez más tediosas pero con menos resultados, y hay viajes en que solamente se recupera la inversión.
Cabe destacar, que en Almirante hay dos cooperativas de pescadores y también están pasando por los mismos problemas. Pero los consumidores no se quedan por fuera, el 80% consume pescados como, roncos, jureles, macarelas etc., y no precisamente porque sean los que más les gusten, sino porque sencillamente el dinero no alcanza para comprar pargo, róbalo, mero, corvina u otros de mejor calidad que están por encima de los $ 2.00 la libra.