La apertura de este centro de capacitación representa un orgullo para los ganaderos veragüenses y a la vez viene a ser un alivio en medio de la difícil situación que está atravesando el sector por la extensa sequía registrada este año y que ha provocado pérdidas significativas.
Para este grupo, los aguaceros que empezaron a caer la pasada semana han sido un alivio.
El presidente de Anagan en Veraguas, Manuel Castillo, dijo que luego de estas lluvias viene un periodo de malestar porque el ganado comienza a enfermarse debido a que las aguas de los ríos, quebradas, norias y lagos están revueltas y sucias y al tomarlas, les provoca diarrea. “El mismo efecto les produce el comer el nuevo pasto que está creciendo”, explicó.
El dirigente calificó de positivo el plan del Gobierno de entrega de insumos y otras ayudas a los productores afectados por la sequía, pero opinó que es necesario que al sector ganadero se le capacite, instruya y se le prepare para afrontar situaciones como estas y reducir las pérdidas.