Familiares, amigos, estudiantes y colegas del profesor Edgardo Ríos exigieron ayer a las autoridades justicia y rapidez para esclarecer su muerte, en el marco de su sepelio realizado en la iglesia catedral San Juan Bautista de la ciudad de Chitré.
Durante el funeral, en cuyos alrededores había fuerte presencia policial, el sacerdote Néstor Escobar elogió las virtudes del educador, muy conocido y apreciado en la comunidad.
Los presentes pidieron un alto a la violencia, y que les caiga todo el peso de la ley a quienes resulten responsables de su muerte y de la de Rubén Burgos.
María Ávila de Posam, directora regional de Educación de Herrera, lamentó la muerte de ambos docentes y pidió a las autoridades mayor seguridad en la comunidad.
“Pedimos que este caso, que tiene consternada toda la comunidad educativa de la provincia, sea investigado hasta las últimas consecuencias”, señaló.