Una fuerte ola de violencia y delincuencia mantiene atemorizados a los antoneros, quienes ayer realizaron, con apoyo de la Iglesia católica, una misa y marcha por la paz.
El caso más reciente que alarmó a esta pacífica comunidad fue el intento de secuestro de un joven, por cuya liberación supuestamente pedían unos cinco mil dólares, sin embargo, lo entregaron antes del pago solicitado.
Más de 500 antoneros caminaron desde las once de la mañana por las principales calles del pueblo con pancartas y cantando canciones católicas, pidiendo paz y que se haga un alto a los actos delictivos.
Saúl Estrada, párroco de la iglesia de Antón, dijo que esta es una tierra santa de mucha fe, pero como viene sucediendo en todo el país, en los últimos días se ha visto afectada por la delincuencia, hurtos y hasta violaciones.
Marcelina Vargas, residente de Antón, dijo que se unió al llamado porque en Antón hay mucha delincuencia y droga, lo que hace necesario que todos los jóvenes también se unan y luchen por la paz en las comunidades del distrito.
Por su parte, el alcalde Jorge Cáceres afirmó estar consciente de los actos delictivos que se cometen a diario, y por ello se van a reunir con las autoridades de la Policía, la iglesia y la sociedad civil para buscar alternativas y soluciones que frenen la ola de delincuencia.
Los antoneros aseguran que después de Aguadulce, este distrito es uno de los que más presenta casos de hurtos, violaciones y ahora intento de secuestro de personas sanas y sin conflictos con pandillas.