@melquiadesvasq
La presencia de nuevas plagas está acabando con la mayoría de los cultivos de muchos campesinos en la región veragüense.

Pese a ello, hay todavía abundancia de naranjas, papayas, plátanos y otros productos en las comunidades campesinas, a punto de cosechar.
Se conoció que en varias de las comunidades del distrito de Soná y en otros distritos se pierde la producción de las mencionadas frutas por las plagas sin control que se presentan en esta época.
Son muchas las familias veragüenses que tienen cifrado el alivio económico en las ventas de las frutas antes mencionadas, las que se llevan a los mercados para la venta a buenos precios, pero desde hace varios años están enfrentando el problema de plagas.
Feliciano García, de Soná, dijo que los frutos, en el caso de la naranja, se maduran antes de tiempo y caen cuando falta poco para que pueda recogerse y llevarse a los mercados.
Sostuvo que los campesinos tienen ahora serias pérdidas y con esto hasta no pueden casi aprovechar lo que cultivan.
Sostienen que el problema de las plagas lo presentan desde varios años, sin embargo, al intentar obtener información en el Departamento de Sanidad Vegetal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario resultó infructuoso obtener información de lo que ocurre.
Las naranjas, papayas, plátanos presentan en estos tiempos algunas manchas que, según los campesinos, los produce una mariposa o bicho que al posarse, en pocas horas produce la caída de la fruta.
Informaron que igual sucede con las papayas, mientras que los plátanos se ven robustos, pero en su interior no poseen nada.
Otro de los lugares afectados es el distrito de Santa Fe, desde donde sus residentes han informado que se pierden miles de frutas todos los años, que no se pueden aprovechar por las plagas.
Lo cierto es que campesinos de Soná, Santa Fe, Cañazas, Calobre y Mariato están preocupados por las siembras, que muchas veces no les da tiempo de aprovechar sus cosechas.
Proyecto de vivienda beneficiará a 300 precaristas veragüenses
Más de 300 familias precaristas de las barriadas San Martín de Porres, ubicadas en el sector de Altos de las Colinas y en Nueva Esperanza, en el corregimiento de Canto del Llano, en el distrito de Santiago, fueron incluidos en el programa del gobierno Techos de Esperanza.
En la primera fase se contempla hacer las primeras 50 viviendas, las que estaban en condiciones paupérrimas y cuyas familias por carecer de recursos tenían que vivir en ellas. Con este primer paso se benefician unas 1,775 personas, entre niños y adultos.
La mayoría de las familias beneficiadas son de la región de la comarca Ngäbe- Buglé que emigraron hacia la ciudad de Santiago, en busca de una mejor forma de vida.