Ante las disposiciones emanadas de parte de las autoridades de Santiago en cuanto a la cancelación de los permisos para el cierre de calles durante las festividades de Santiago Apóstol, los propietarios de la discoteca Coiba aseguran que son víctimas de una persecución.
De esta situación el propietario y representante legal del centro de diversión, Roncaly Ruiz Díaz, responsabilizó al comerciante José Arab y el presidente de la Cámara de Comercio de Veraguas, Jeremías Aguilar.
A juicio de Díaz, la persecución se origina porque Arab reside en un sector cercano a la discoteca y no puede dormir y se está peleando por una calle que a su consideración, no tiene ningún tipo de importancia. Mencionó que en el sector del gimnasio municipal de Santiago se dan condiciones similares, sin embargo, no se hace mayor presión para eliminar los espectáculos que se programan en este lugar.
Díaz comentó que pasarán el caso a instancias legales, ya que la prohibición debe ser sustentada de manera legal, porque también en la avenida central se dan cierres de calles y no se puede ser excluyentes. Consultado al respecto el comerciante Arab, quien es señalado por Ruiz como el perseguidor, prefirió no hacer mayores comentarios.