Azuero. Una polémica ha surgido entre la Cooperativa de Isleños Unidos, el alcalde Roberto Díaz y Ariosto Broce, este último, quien aduce ser propietario de unos mil metros de tierra que se encuentran a orillas de la playa de Cañas, en el distrito de Tonosí, y que es usada para la conservación de tortugas marinas.
Según Broce, el terreno que la cooperativa mantiene cercado para vivero y en donde las tortugas llegan a desovar, son de su propiedad. Sin embargo, la cooperativa aduce que tienen un acuerdo con la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), a la que pertenecen las tierras en custodia, por ser áreas protegidas.
Mientras tanto, el alcalde de Tonosí, Roberto Díaz, expresó que la ANAM emitió una resolución en la que le permite a la cooperativa seguir operando en el área para proteger a estos animales, característicos de la región.
Detalló que la cooperativa está comprometida a custodiar cada año, cuando las tortugas salen a la orilla del mar a poner sus huevos, además de protegerlas, para que ni los animales, ni el hombre, roben sus crías y se pueda lograr su reproducción.
No obstante, la autoridad aclaró que dentro del acuerdo, a la cooperativa se le ha dado derecho a comercializar cierta porción del producto, bajo regulación. Recientemente la cooperativa removió los alambres del terreno en el que se refugian las tortugas, para renovarlo; pero el señor Broce aprovechó el momento para sembrar sandías y otros rubros, lo que produjo la polémica en la que intervinieron las autoridades. Durante los sucesos, Broce calificó la acción de la autoridad como un atropello, y al final la cooperativa colocó nuevamente otros alambres.