Ocho estudiantes del sexo femenino y dos varones que asisten a cuatro colegios secundarios públicos y particulares del distrito de La Chorrera, fueron sorprendidos dentro de un colegial que estaba en los estacionamientos del Hospital Nicolás Solano, en cuyo interior había una botella de seco y tres cervezas vacías.
Eran las 7:00 de la noche cuando unidades de la Policía Nacional llegaron al lugar donde se encontraba el colegial con su respectivo palanca, el cual estaba en compañía de los 10 estudiantes en plena "chupata".
Los varones cursan estudios en escuelas privadas, manteniéndose en reserva el nombre del colegio. Mientras que otras estudiantes son de la escuela Pedro Pablo Sánchez, Moisés Castillo Ocaña y del Primer Ciclo La Chorrera (PCCH).
Dos estudiantes tienen 14 años, tres de 15 años, dos 16 años y dos de 17 años. Los estudiantes, vestidos con el uniforme escolar de sus respectivos colegios, estaban acompañados por un adulto de 25 años, cuya identidad es mantenida en reserva por las autoridades.
Los estudiantes fueron sorprendidos libando licor dentro del busito colegial con placa 8B-1449, el cual utiliza el distintivo de "Canavis" y que en ese momento era conducido por el "palanca", quien pudiera enfrentar cargos por corrupción de menores.
Se pudo conocer que la denuncia a la Policía se hizo a través de una llamada telefónica, ya que al parecer este lugar ha sido tomado como el sitio indicado para pasar desapercibido por las autoridades.
Informaciones recabadas, revelan que los estudiantes pertenecen a prestigiosos colegios secundarios públicos y particulares del distrito, algunos de los cuales ya han tenido situaciones de este tipo.
Los estudiantes fueron llevados a la Policía de Menores en donde fueron entregados a sus padres, mientras que el palanca del colegial se mantiene detenido por haber incurrido en el delito de corrupción de menores, que ahora tendrá que enfrentar ante los tribunales de justicia.
Miriam Aguilar, directora regional de Educación, dijo que cada centro educativo cuenta con su reglamento interno "y si esa es una falta grave, la dirección junto con su comisión de disciplina aplicará la sanción respectiva".
Aguilar reiteró su llamado a los padres de familia para que jueguen su rol como parte de la sociedad panameña, comunicándose y dialogando con sus hijos, y sobre todo marcarles horas de retorno, porque fuera de sus horas de clases el Ministerio de Educación no se compromete a cuidarlos.
De acuerdo a uno de los docentes del colegio Pedro Pablo Sánchez y miembro de la Comisión de Disciplina, la acción cometida por las estudiantes es sancionada por el reglamento interno del colegio con uno a 10 días de suspensión, además de procederse a citar a los padres de familia.