Los residentes del distrito de Remedios sienten que sus derechos no son reconocidos, al permitir que dos potentadas familias cierren el acceso a la playa de Boca Vieja, con portones y candados, situación que está siendo investigada por la Defensoría del Pueblo.
Pedro González, secretario del Comité Pro Defensa de los Derechos del Pueblo de Remedios, afirmó que los residentes de esa región, no pueden utilizar la playa para su esparcimiento o para la práctica de la pesca artesanal, porque ambos propietarios alegan que son dueños de las playas y que para poder llegar a ese lugar, deben tener el "visto bueno de ellos".
González dijo que en un artículo de la Constitución Nacional se señala que las playas son inadjudicables y pueden ser utilizadas por toda la ciudadanía y por ello es que se ha interpuesto una denuncia contra los colindantes.
Por su parte, Ilich Morales de la Defensoría del Pueblo, dijo que tanto la Reforma Agraria del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, como Catastro de Economía y Finanzas tendrán que evaluar la situación que existe en la Playa Boca Vieja y medir los 200 metros que exige la ley.