Panamá Oeste se ha constituido en uno de los sectores con más invasiones de tierras en los últimos años. Según funcionarios del Ministerio de Vivienda (MIVI), este problema surge a raíz del alto índice la pobreza extrema que sacude a muchas familias.
En los últimos años, el precarismo ha aumentado de forma significativa en el territorio nacional, en donde muchas personas con el ánimo de posesionarse de una parcela de tierra invaden terrenos privados para satisfacer una de las grandes necesidades consustanciales como lo es el derecho a una vivienda digna y decorosa.
MIVI Y SUS SOLUCIONES
Para brindarle soluciones habitacionales a familias que han invadido terrenos públicos como privados, el MIVI está realizando programas de asentamiento espontáneo.
Aunque estos proyectos contribuyen a solventar parte del problema, cada día, de forma desmedida, se promueven conatos de invasiones.
Muchos aducen que estos conatos tienen interés ya sea para obtener un beneficio económico, mantener una popularidad en los vaivenes políticos, sin dejar de mencionar a las personas que lo hacen por una real necesidad de vivienda.
El director regional del MIVI en Panamá Oeste, Valentín González, define al precarista como la persona que carece de lo más elemental para una mejor calidad de vida y que tiene una gran similitud con un invasor.
Según González, se dictaminan análisis socioeconómicos a las personas para investigar las condiciones laborales, ingresos percibidos y otros aspectos importantes para clasificar a los que se encuentra dentro de los renglones del precarismo.
INVASIONES DE TIERRA
De acuerdo a González, mediante estudios científicos sociales del MIVI, se han identificado tres tipos de invasores, los que invaden tierras privadas para buscar notoriedad entre los moradores de una comunidad o un grupo de personas necesitadas de una solución de vivienda, se aprovechan de las circunstancias del ingenuo y comienzan a crearse una figura, promoviendo invasiones en terrenos del Estado o privados, con el fin de ganar aceptación y lograr perfilarse para una campaña electoral.
Otro tipo de invasores son aquellas personas que se les ha denominado "invasores profesionales", quienes se dedican a promover estas acciones para buscar beneficios o remuneración convirtiéndose en un gran negociado convenciendo a individuos con necesidades habitacionales de que invadan terrenos privados y públicos para luego cobrarles por la tenencia de las tierras.
Lo lamentable de estos casos, detalla González, es cuando se ordenan los lanzamientos, porque muchos son estafados por estos inescrupulosos, perdiendo el dinero y siendo arrojados de la falsa propiedad.
En cambio, pocas personas quienes se pueden clasificar como precaristas se dedican a invadir verdaderamente por la falta de un inmueble. En estos casos el MIVI realiza un censo de población, elabora encuestas y estudios socioeconómicos en las áreas invadidas para detectar a los que presentan a esa necesidad social y se les reubica en algunos proyectos de lotes servidos sí se cuenta con el recurso, sostuvo González.
González informó que las áreas revertidas se han convertido en las más susceptibles para ser invadidas por grupos de precaristas organizados con el fin de usufructuar las tierras que por muchos años estuvieron bajo la jurisdicción de los norteamericanos.
"Cada mes nos reportan de una invasión de tierra en diversos puntos del sector oeste y la institución realiza incesantes esfuerzos para controlar esta situación, pero parece ser que la necesidad y la intención de algunos en aprovecharse de las circunstancias lo hacen dedicarse a estas acciones que muchas veces son ilegales", recalcó González.
Entre tanto, el alcalde de Arraiján, Jaime Barroso, dijo que los corregidores tienen las instrucciones de aplicar el decreto alacaldicio 004 en contra de aquellos invasores de tierras privadas y públicas, cumpliendo con el debido proceso una vez desalojadas las tierras le compete al propietario salvaguardar su bien inmueble, contratar personal para custodiar los terrenos y así evitar nuevas invasiones.
Expresó que el distrito de Arraiján se ha convertido en uno de los más propensos para las invasiones de tierras luego que revirtieron las áreas canaleras, principalmente aquellas que se encuentran bajo la jurisdicción de ese distrito.
Enfatizó que en los últimos días la institución ha protagonizado varios desalojos como es el caso de la invasión de unas 1,200 personas que ocuparon 43 hectáreas del asentamiento Unión Campesina de Burunga y la de los terrenos de la Escuela Agroforestal, en donde 14 familias se les lanzó del lugar.
Agregó que está consciente que muchas de las familias desalojadas de terrenos privados y públicos tienen necesidades habitacionales, pero lo más recomendables es dirigirse al MIVI para una evaluación y así determinar en que medida de les puede solucionar el problema.