El representante legal de las 200 familias que invadieron los terrenos del Asentamiento Unión Campesina de Burunga, Rodolfo Padilla, informó en una nota dirigida al Director Nacional de Reforma Agraria, Eric Jiménez, que los precaristas comenzaron desde ayer a reconstruir sus viviendas en un área de cinco hectáreas de Cerro Castillo que no pertenecen a los terrenos cedidos por la organización.
Explicó que la decisión se fundamenta en la nota DINRA- 108-01 del 31 de enero de 2001, sobre el informe enviado por su despacho al Consejo Municipal de Arraiján, acerca de los trabajos de agrimensura en el área del conflicto.
En los trabajos efectuados por el agrimensor del Municipio, Artemio Barría, se determinó que en las tierras del asentamiento queda un excedente de 40 hectáreas, de las cuales cinco no están incluidas en la mensura original.
Es claro determinar que el asentamiento Unión Campesina no puede reclamar tierras que no le pertenecen, sólo las entregadas en usufructo, por lo tanto el derecho de posesión de los precaristas organizados en la Asociación Jesús de Nazareno, defensor de los pobres, es inobjetable, sostuvo el representante legal de los precaristas de Cerro Castillo.
Por su parte, el dirigente Carlos Castillo confirmó que las 200 familias precaristas no aceptarán las siete hectáreas ofrecidas por la junta directiva del asentamiento en la comunidad de Palo Diferente, ubicada a varios kilómetros del área en conflicto y lucharán para quedarse con las 43 hectáreas de terreno del Asentamiento Unión Campesina, porque la necesidad habitacional es urgente.
"En reunión realizada con los legisladores y autoridades del Gobierno, nos comprometimos a hacer una tregua y suspender las construcciones en los terrenos del asentamiento hasta resolver el problema, sin embargo, los asentados dieron su palabra de contribuir con unas 12 hectáreas colindantes al asentamiento y ahora salen con que sólo ofrecerán siete fuera del polígono del área en conflicto", precisó Castillo.
Las familias precaristas, desde el día que se les derribó la vivienda, permanecen en el campamento instalado en la entrada principal de los terrenos en condiciones infrahumanas y ayer se les brindó asistencia médica con el apoyo del legislador Lenín Sucre, indicó.
Por su parte, el alcalde del distrito de Arraiján, Jaime Barroso, señaló que las siete hectáreas ofrecidas por el asentamiento son suficientes para brindar soluciones de vivienda a los precaristas y que mañana se reanudarán las conversaciones en la Presidencia de la República.