P. Oeste. Las 93 familias precaristas refugiadas en unas galeras instaladas en la entrada principal de los terrenos del asentamiento Unión Campesina se dividieron del grupo liderado por Carlos Castillo y decidieran aceptar las siete hectáreas ofrecidas por los asentados, localizadas en Palo Diferente, distrito de Arraiján.
Durante la sesión de ayer el Consejo Municipal de Arraiján concedió cortesía de sala al representante legal de los asentados, Bertilio Santos Montalvo; al nuevo presidente de las familias precaristas, Gerardo Valdés. Durante la reunión se acordó garantizar la donación de siete hectáreas de terreno ofrecidas por el asentamiento a 0.50 centésimos el metro cuadrado.
Según Valdés, la intransigencia de Carlos Castillo, quien sigue peleando por un "pueblo fantasma" lo ha llevado a olvidarse de las 93 familias humildes, quienes tienen más de un mes de habitar las galeras. Señaló que estas familias realizaron una visita a las siete hectáreas ofrecidas por el asentamiento Unión Campesina, junto con los asentados y miembros de la Defensoría del Pueblo, y se decidió en consenso aceptar la contribución como una solución definitiva al conflicto.
No obstante, Castillo advirtió que no retendrá al grupo minoritario de sólo 40 personas, quienes están interesados en ocupar los terrenos ofrecidos por el asentamiento campesino. Advirtió que el resto de los precaristas seguirán adelante con las demandas interpuestas por la venta de los terrenos del asentamiento y no desistirán hasta recibir un fallo en derecho.
Dijo que espera finalmente que de las 43 hectáreas del asentamiento, se les conceda unas 25, para luego ser lotificadas y adjudicadas a familias que realmente presenten las necesidades habitacionales urgentes. El alcalde de Arraiján, Jaime Barroso, informó que de las cuatro reuniones establecidas desde hace casi un mes definió finalmente el problema de la tierra.