Autoridades del Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud, en la provincia de Chiriquí, mostraron su preocupación por el incremento que tienen año tras año los casos de personas contagiadas con el virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).
La epidemióloga Erika Fergunson dijo que a medida que pasan los años, se eleva el número de portadores, especialmente aquellos que tienen relaciones sin protección.
“Ya este año suman 1,029 los afectados, una cifra superior a los 720 del año pasado”, indicó la funcionaria.
Mencionó que a las mujeres embarazadas se les aplican pruebas para realizar un diagnóstico temprano y darles el tratamiento.
Desde el año 1988, cuando se registró la primera incidencia, las estadísticas revelan que del total de casos, 772 son varones y 257 mujeres.
Los distritos con mayor niveles de contagio son: David con un nivel de 49%; Barú 15.4% y Bugaba 14.4%.
Por su parte, Ritchell Arthur, vicepresidente de la Asociación Nueva Vida en Chiriquí, señaló que es preocupante el incremento en los jóvenes entre las edades de 15 y 25 años.
Manifestó que estas personas tendrán un tratamiento antirretroviral toda una vida, producto de una infección que se dio por algo que se pudo evitar.
Arthur recomendó la prevención como una de las formas más directas para poder erradicar este problema, pues admitió que el tratamiento es muy costoso.
Agregó que muchas personas son portadoras y no saben su estado de salud, porque no han llegado a la etapa del sida.
Mientras tanto, Franklin Martinis, sicólogo de la Clínica de Terapia Anti Retroviral de los pacientes con VIH en Chiriquí, informó que el VIH tiene dos caras de una misma moneda.
“Por un lado, personas muy jóvenes que están tomando tratamiento y por otro lado, gente que empieza a medicarse, lo que resulta alarmante.
Franklin Martinis señaló que el objetivo es disminuir la tasa de personas que empiezan a vivir con el virus, y la única manera es brindar docencia a todo nivel para evitar que aumente como está sucediendo en la actualidad.