Ante la preocupación de las autoridades del Instituto Panameño de Habilitación Especial (Iphe) por los estudiantes especiales que culminan sus estudios y luego no encuentran oportunidades laborales, se inició en la provincia de Chiriquí el programa Transición a la Vida Adulta, que les permite tener sus propias microempresas y lograr un sustento.
Son 1,000 jóvenes chiricanos los que se beneficiarán del programa que arrancó con el objetivo de ejecutar tres proyectos insignes: cría de pollos; la venta de agua de manantial y la elaboración de huertos para diversos cultivos.
“Queremos que los jóvenes con discapacidad que terminan estudios, ya sea en el Iphe o en otros centros educativos, sean personas independientes”, aseguró a Panamá América , Marixenia Ramos, directora nacional de dicha institución.
Añadió que el programa incorpora a las personas una vez terminados sus estudios, para que no queden en sus casas desempleadas por falta de espacio laboral.
Programa avícola
Con la participación de 16 estudiantes con habilidades especiales del colegio Daniel Octavio Crespo de La Concepción, en Bugaba, la semana pasada comenzó oficialmente el programa piloto “Vida Independiente en la Comunidad”, consistente en la cría de pollos.
El plan incluye la elaboración y construcción de jaulas con PVC, madera y alambre de mallas para la cría de aves y otras especies, para que se comercialice en el mercado local, ya que el área de Bugaba se caracteriza por ser una zona de producción agrícola y avícola.
Asimismo, a los estudiantes se les ha dado la responsabilidad de administrar, inicialmente, 20 pollos para su engorde y venta.
Afirmó la directora Ramos que en este proyecto los estudiantes y padres de familia reciben asesoría técnica de funcionarios del Mida, además de capacitación sobre administración.
El Iphe provee un capital semilla de $750 para la construcción de las primeras jaulas y la producción de 350 pollos de engorde.
Maxiel Ríos de Sánchez, de la Asociación de Padres de Familia, asegura que el proyecto dará independencia a los chicos y logrará que sean útiles en sus casas.
Para Lorena Contreras, madre de Jesús Emilio Pitty, uno de los beneficiados, el programa es una alternativa real para su hijo porque podrá tener sus propios ingresos una vez los animales estén listos para la venta.
Afirma que esto permitirá que pueda administrar su propio dinero para la compra de sus útiles personales. Añadió que además se busca incorporar la venta de plantones injertados, pero reconoció que este proyecto conllevará más tiempo, por los trabajos previos que hay que realizar para que los plantones estén listos.
El coordinador de Vida Independiente en la Comunidad del colegio, Juan Ramón Contreras, explicó que también a los estudiantes se les enseña ebanistería, para lo cual tienen apoyo de empresas privadas que les permiten realizar prácticas laborales.