La ministra le recordó a los encargados del penal que los reos aún conservan sus derechos como seres humanos que son, y no es posible que tan solo exista una mesa para colocar los alimentos.
La visita de la ministra Golcher coincidió con la hora en que se iniciaba la distribución del almuerzo y pudo observar como los detenidos de confianza descargaban la comida que se encontraba en un camión.
Golcher manifestó "no estar satisfecha" con el servicio de distribución de comida en las cárceles del país, advirtiendo que el mismo puede ser mejorado en calidad y cantidad.
Ordenó al sub comisionado Juan Herrera, encargado de la zona de la Policía en La Chorrera que "buscara la creatividad", para colocar más mesas en el penal.
Agregó que los mismos detenidos pueden construir las mesas y silla, debido a que en todos los penales hay talleres de resocialización.
Insistió en que la forma como se colocan los alimentos al ser descargados del camión "denota la falta de compromiso de los funcionarios".
"Los detenidos pagarán sus delitos dentro del cárcel, no obstante se debe respetar sus derechos", mencionó.
En la cárcel de La Chorrera existen unos 600 privados de libertad, la mayoría de ellos provenientes del distrito de Arraiján.
En varias ocasiones los familiares de los reos de la cárcel de La Chorrera han criticado la falta de atención médica, la poca sanidad dentro del penal y el alto costo de los productos que son vendidos en la cárcel.
Incluso se han suscitado varias protestas porque los reos no reciben los alimentos en buen estado.
Los detenidos han denunciado los constantes problemas estomacales que padecen.
La cárcel de la Chorrera sólo tiene capacidad para 200 detenidos.
La comida es entregada en cada una de las galerías porque no existe un comedor.