Chiriquí. Pese a que la provincia de Chiriquí es una de las regiones del país con menores riesgos de contaminación, no se descartan estos problemas en menor escala, producto del mal funcionamiento de las industrias que no mantienen controles adecuados afectando el agua, el aire, la tierra y la vida humana.
El director regional de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), José Rivera, dijo que el crecimiento desordenado de las ciudades y la proliferación de industrias en una misma zona, han agravado el problema, que ha traído conflictos entre los intereses de los empresarios y la comunidad.
Explicó que la emisión de gases que provocan las partículas de suspensión, son agentes dañinos para la conservación humana y ambiental, sin embargo, apuntó que la situación se presenta sin poderla controlar.
Subrayó que muchos de los propietarios de las industrias alegan que son fuentes de generación de empleos en la región, pero dijo que eso no es razón suficiente para perjudicar una cantidad mayor de personas que sufren las consecuencias de la contaminación.
Rivera reveló que existe un desorden total en el funcionamiento de las industrias, como: molinos, talleres y demás empresas dedicadas a la fabricación de diferentes productos, de donde se desprenden partículas al aire, que provocan enfermedades respiratorias.
Recalcó que emplear a muchas personas, no les da autoridad de seguir intoxicando a la comunidad, por lo que advirtió que se está tratando de reglamentar su funcionamiento y procediendo a sancionar a todas aquellas que se rehúsen a aplicar las medidas preventivas para evitar la contaminación.
Subrayó que en la provincia existen casos pendientes de empresas que tienen como plazo máximo hasta finales de año para que regulen su funcionamiento y apliquen las normas establecidas por la entidad. Indicó que al igual que las industrias, el mal procesamiento de la basura y del sistema de tratamiento de las aguas negras, están afectando la calidad del aire, de los recursos y de la vida humana.