El exceso de tomate en el mercado panameño podría estar dándose a consecuencia del contrabando procedente de Costa Rica, indicó el jefe de la Autoridad Nacional de Aduanas (ANA) de Chiriquí, Abdiel Lezcano.
De acuerdo con Lezcano, todo indica que son los propios productores de tomate de Chiriquí, que cuando su producción termina, se dedican a esta ilegalidad.

“Apenas se les acaba la cosecha a los productores en Panamá, empiezan a importar y contrabandear tomate de Costa Rica para mantener el mercado”, denunció.
Explicó que el cordón fronterizo es muy permeable y se puede cruzar con facilidad.

Manifestó que hay costarricenses que siembran en lado panameño y los productores locales se prestan para eso.
Otra manera de ingresar tomate es comprándolo en Costa Rica a 10 centésimos la libra y lo ingresan a territorio panameño pagando el 15% más de su valor.
El administrador de Aduanas en Chiriquí expresó que la institución está buscando las herramientas necesarias para minimizar ese problema.
Aduanas tiene que buscar la manera de proteger a quienes sí se dedican a producir tomate para que no se dé esta competencia desleal por el contrabando y la compra del producto por debajo del precio real.
“Ya nos hemos dado cuenta cuando nos han presentado las facturas para pagar los impuestos, los precios son irrisorios”, expresó.
Un ejemplo del tomate sobrevalorado se registró la semana pasada, cuando se trajo al país 10 mil libras de tomate procedentes de Costa Rica y eso se está dando casi semanalmente, y el año pasado ingresaron al país, mulas de 120 mil libras por semana.
“Creemos en el campo, en los productores, y Aduanas se esmera en proteger a los productores, pero esto depende de ellos mismos”, comentó.
Este problema ya se puso en conocimiento del ministro de Desarrollo Agropecuario para que se hagan los inventarios reales de cuántos productores y cuántas hectáreas siembran en Chiriquí para poder tomar los correctivos.
Denunció la existencia de una cantidad excesiva del producto, lo que ocasionó que los precios por libra para el productor alcanzaran unos 10 centésimos, lo que no cubría el costo de producción.
Para quienes se dedican a la producción de tomate y no forman parte de los productores que se dedican al contrabando, esta situación ocasionará la quiebra y desaparición de quienes sí se dedican de manera legal a la actividad, afirman los productores de tomate de Potrerillos, en el distrito de Dolega.
Esta situación es alarmante, ya que muchas familias dependen de la actividad y se pone en peligro la sostenibilidad de la actividad del tomate.
A esta crisis se suma la plaga de la tuta absoluta, la cual afecta directamente las plantas, y los tomates bajan, según los productores, el 70% de la producción.
Para Edwar Espinoza, productor de tomate en el distrito de Renacimiennto, área limítrofe con Costa Rica, lo revelado por Aduanas es un secreto a voces y que no descartaban que se estuviera registrando, esto les ocasiona un daño considerable a ellos mismos.