Ocurrió antes con Boquete, Pedasí y Santiago durante las gestiones presidenciales de Ernesto Pérez Balladares, Mireya Moscoso y Martín Torrijos, respectivamente. Y ahora, desde el inicio en 2009 de la administración de Ricardo Martinelli, le ha tocado a la región de Soná recibir un firme apoyo gubernamental en diversos aspectos de su economía.
Y es que la política criolla ha convertido en casi una tradición que las comunidades de las cuales los mandatarios son oriundos o con las cuales tienen vínculos especiales, se beneficien con importantes proyectos, algunos de ellos esperados por la población durante largos años.
Estado de abandono
Aunque Soná estuvo en el olvido por varias décadas y fue prácticamente abandonada por muchos gobiernos, nunca dejó de ser una tierra privilegiada en el sector agropecuario, principalmente en lo que respecta a producción de arrozt, carne, leche y caña de azúcar.
Sin embargo, contaba con carreteras en mal estado, oficinas públicas de mal aspecto, aguas servidas corriendo por las calles, falta de canchas deportivas, parques deteriorados, calles sin cunetas y estructuras en malas condiciones.
El sonaeño José Montero manifiesta que aunque el desvío de la carretera nacional por otros distritos provocó desaceleración de la economía, no sabe por qué en cinco décadas ningún gobierno hizo una obra de importancia en este distrito para que resurgiera.
Lo cierto es que desde hace cuatro años el Gobierno Nacional ha empezado a cambiarle la cara a este pueblo y devolverle la gloria que tuvo una vez.
En respaldo de ello, el presidente Martinelli pronunciara en una de sus visitas a Veraguas hace dos años, la frase “Me alegra mucho ver cómo ha crecido la ciudad de Santiago, pero ahora le toca a Soná”.
Avalancha de obras
Entre los proyectos de mayor impacto en la región están la construcción de nuevas carreteras de asfalto como la de Soná-El Tigre de San Lorenzo, Santa Catalina- El Estero, La Soledad-El Yaya, Soná-El María-Guabalá y la vía Soná-La Mesa con la que se comunicará al distrito sonaeño con la vía Interamericana. Todas estas carreteras favorecen enormemente a la producción agrícola, ganadera, pesquera y turística de este distrito.
Raúl Arosemena, director del MOP en Veraguas, destaca que la inversión en proyectos de redes viales en el distrito es cercana a 200 millones de dólares.
Uno de los proyectos más significativos es el boulevard Soná, que se encuentra en un 85% de ejecución y que cambiará la estética de la entrada a la ciudad.
Otras obras de gran impacto son la construcción del sistema de alcantarillado sanitario con su planta de tratamiento y las mejoras a los sistemas de distribución de agua potable por 15 millones de dólares y que deben ser entregadas en octubre.
Pero la inversión estatal no solo es en carreteras, sino también en la construcción de modernos edificios como el del Banco Nacional, la Caja de Ahorros, la biblioteca pública y el Inadeh. Además, instituciones como la Lotería Nacional, el Instituto de Seguro Agropecuario, el Mici e Idaan han remodelado sus oficinas para ofrecer mejor atención.
El establecimiento del Banco Nacional y la Caja de Ahorros tiene un impacto positivo porque se ha abierto la oportunidad para que los sonaeños adquieran financiamiento para viviendas en los nuevos desarrollos residenciales que se han empezado a construir.
Este despertar está atrayendo la inversión privada porque ya se comienzan a establecer nuevos almacenes, farmacias, negocios, restaurantes, sucursales y plazas comerciales. También se destinaron 2 millones de dólares para ampliar, remodelar y modernizar las instalaciones de la Feria de Veraguas y el próximo mes se debe estar entregando el Minsa Capsi de la comunidad de El Tigre de los Amarillos.