Eliécer Pérez ingresó a la universidad en 1996, pero, cuando empezó a conocer la cultura "rasta", se retiró para entender lo que estaba viviendo.
Fue su propia cultura lo que lo motivó a volver a la universidad, ya que está consciente de que hay mucho que difundir en torno a esta religión, que muchas personas ignoran.
A Eliécer le gustaría trabajar, en el futuro, en la radio, porque está convencido de que se presta para los propósitos que tiene.
Aunque sigue la marginación en torno a su cultura, igual reconoce con satisfacción que en La Chorrera ya los "rastafari" pueden caminar tranquilos por la calle. Sin embargo, comenta que el campo laboral sigue siendo una de las grandes limitantes que tienen, por lo cual se apoyan en la artesanía que utilizan como medio de supervivencia.
La importancia del cabello largo tiene que ver con el voto del nazareato; algunos lo llevan por 7 años, y otros no se lo cortan nunca.
Hay muchos niños de la cultura rasta que no tienen acceso a la educación, ya que no se les permite asistir a las escuelas con el cabello largo.