Las fuertes lluvias acompañada de descarga eléctrica acabaron con la vida de ocho reses en una finca privada en el sector de Potrerillo en Dolega, provincia de Chiriquí.
El rayo impactó los animales y luego los capataces de la finca se percatararon de lo sucedido, encontrando el ganado tirado en el césped.
El propietario de la finca, Enrique Athanasiadis, aseguró que las reses que murieron a consecuencia del rayo eran de alta genética y valoradas en más de 30 mil dólares.
El empresario manifestó que las pérdidas fueron del ganado y gracias a Dios no hubo afectaciones a los trabajadores, ya que apenas inició el torrencial aguacero abandonaron las actividades que realizaban.