Cientos de usuarios de la carretera que comunica la provincia de Bocas del Toro con el resto del país, se vieron obligados a esperar nueve horas en largas filas, desde las 9:00 p.m. del martes hasta las 6:30 a.m. de este miércoles.
Todo se debió a que un grupo de indígenas Ngäbe Buglé, miembros de la iglesia Mama Tadta, decidieran cerrar la vía como medida de protesta por un supuesto desalojo realizado este lunes por unidades de la Policía Nacional, en contra de un grupo que ha permanecido por varios meses en los alrededores y el acceso a las instalaciones del proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco, en Tolé, mismos que los indígenas exigen que la obra sea cancelado.
La dirigente, Ofelia Carrizo, dijo que abrían, pero que la alta dirigencia decidiría si se tomarían nuevas medidas de no lograrse un acuerdo con el presidente Juan Carlos Varela, pues él se comprometió a retirar las unidades de policía de Barro Blanco, al igual que la suspensión de los trabajos y no ha cumplido.
El transportista Marsial Fransechi, dijo que ya es tiempo que el Gobierno le ponga un alto a los cierres de vía como lo prometió el propio presidente porque ya el resto de la población no soporta más y lo que va a suceder, es que en cualquier momento puede haber un enfrentamiento de pueblo contra pueblo.
Clementina Pérez, cacica suplente, dijo que dirigentes de las tres áreas comarcales se reunieron en un hotel de la ciudad capital y estaban a la espera de las respuestas que ellos recibieran del ejecutivo, sobre las demandas que han establecio, de lo contrario se harán sentir con protestas en todo el país.