Esta vez no tenía uniforme, y llegó a las 5: 45 de la mañana. El padre de la niña de 13 años, pensando que se trataba de una compañera de clases, llamó a su hija para que la atendiera, sin embargo, ésta al verla entró en nervios y se puso a llorar, por lo que de inmediato supo que se trataba de la supuesta raptora .
Como el transporte público es uno de los servicios masivos, el descontento fácilmente podría transformarse en un porcentaje de votos en el torneo del 2009. Entonces, alguno de los ministros dirá: "El problema es que el transporte público se ha politizado". Se lo hemos escrito aquí antes. Están advertidos.
No es seguro que se solucionen los tranques. El transporte colectivo es el que se moverá más rápido por las vías exclusivas.
Hay que instalar puentes vehiculares en la vía hacia Patacón, El Dorado, Vía Brasil con vía España y otros para evitar congestión.
Serán necesarios muchos puentes peatonales.Los usuarios caminarán más para llegar a las paradas, que estarán cada 500 metros.
Bajará el número de buses en los barrios y en la ciudad.
La mayoría de los usuarios van de pie.
Habrá menos espacio para los autos particulares.
El pasaje subirá para quienes viven hacia el centro de la ciudad, pero será más barato moverse desde las afueras.
Quien tenga la idea de operar un sistema masivo de transporte en Panamá no debe empezar por traer buses ni construir carriles.
El paso inicial es la instalación de un centro de control, con monitores para los cientos de cámaras que deben ponerse en todas las paradas de la ciudad, en las rutas troncales y en cada una de las terminales.
Además, debe contar con programas de computadoras especiales para monitorear la ubicación y velocidad de los buses en todo momento, mediante el sistema de posicionamiento global (GPS por sus siglas en inglés).
Esto permite saber, por ejemplo, cuántas personas hay en qué paradas y en cuáles no, para así movilizar más o menos buses hacia el área.
Igual permite conocer si el conductor se está excediendo en velocidad o si va muy lento.
Tal vez el aspecto más importante es la seguridad. Mediante este centro de control, toda persona que esté usando el sistema es vigilada, y puede ser atendida en caso de emergencia, o detenida si está cometiendo algún delito.
Hay dos respuestas a esa pregunta. Por un lado, la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) debe tener uno, para así supervisar la flota de buses, la ruta y las terminales y sancionar por incumplimientos. También, el operador de la flota debe tener su propio centro de control, porque es la única forma de saber qué está pasando con sus buses, sus paradas y cuál es la situación en los nodos de trasbordo y terminales.
"Antes conducía uno de los buses que había en la ciudad de Bogotá. Laboraba hasta 19 horas al día, y ese era un trabajo brutal, salvaje.
Ahora mi vida ha mejorado. Tengo un salario de 550 dólares al mes, veo a mi familia y aquí me tratan bien, no hay discriminación".
Éstas son las palabras de un busero que decidió subirse a la ola de los cambios. Hoy labora en la empresa Sí99, uno de los siete operadores que ganaron la concesión del transporte en la ciudad.
Aquí tiene su espacio, locker, área de trabajo y descanso, así como tiempo para estudiar y para su familia.
Para entrar, tuvo que pasar una ardua capacitación de manejo (no es fácil manejar los articulados) y una formación en trato a clientes. No todos sus antiguos compañeros pasaron la prueba.
"Yo sí, y ahora mi vida cambió", señala sonriente.