Con la esperanza que se sepa la verdad de la desaparición del sacerdote colombiano Jesús Héctor Gallego, hecho ocurrido hace 34 años, ayer cientos de personas residentes en diferentes comunidades apartadas del distrito de Santa Fe, en Veraguas, recordaron lo ocurrido en junio de 1971.
Edilma Gallego, hermana del padre, quien para esta fecha visita el distrito, dijo que aunque sus restos no aparezcan, la familia y quienes lo conocieron siguen recordándolo con mucho cariño y respeto.
"Encontrar la esencia de los más oprimidos y pobres de esta región del país, son los legados que dejó Héctor y son ahora los que hay que seguir", destacó durante los actos en memoria de su hermano.
Comentó que la familia Gallego en Colombia está agradecida porque aún se tiene marcado el mensaje que siempre tenía en mente el sacerdote.
Los actos dieron inicio con la santa misa oficiada por monseñor Oscar Mario Brown, seguido de un mitin en la plaza que hoy lleva su nombre, y donde piden se aclare la verdad y dónde está su cuerpo.