B. del Toro. Más de 40 detenidos de la cárcel pública de la Isla Colón, quemaron cartones y gritaron consignas ayer, en horas del mediodía, para exigir más horas conyugales por mes. Solicitaron además que se aumente el tiempo en el patio; que se les permita vender prendas confeccionadas con concha de tortuga carey, el aumento de las visitas y que se aceleren los trámites de enjuiciamiento.
Se conoció que las visitas conyugales son permitidas, aunque no se especificó cuándo ni qué tiempo, además actualmente los reclusos reciben ocho visitas al mes cuando el reglamento indica uno. Sobre las horas de patio, actualmente se les permite dos, en vez de una, y en cuanto a la venta de prendas con conchas de tortuga, es rotundamente prohibido por tratarse de un animal en peligro de extinción y le corresponderá al Ministerio Público aclarar si hay o no mora judicial, dijo una fuente que pidió reserva de su identidad.
El mayor de la zona, Eduardo Serracín, precisó que durante la protesta, que duró aproximadamente una hora, no se registraron enfrentamientos, y aseguró que para las 2:00 de la tarde todo estaba controlado, sin embargo, apuntó que se trata de unos seis reos provenientes de la Cárcel La Joya, de Chiriquí y Coiba que intentan notoriedad, exigiendo beneficios que no confiere la ley.
La población de detenidos en las cárceles públicas de la provincia es de 150, de éstos el 65% se encuentran en la de Changuinola. En tanto, reclusas de la Cárcel Femenina de Natá realizaron una huelga de hambre durante el fin de semana, por la mala alimentación, el pésimo estado de los servicios sanitarios, el desbordamiento de los tanques sépticos y el deterioro del techo del penal.
Luego de esta medida, funcionarios del Departamento de Corrección del Ministerio de Gobierno y Justicia conversaron con las detenidas, con las que llegaron a acuerdos sobre sus quejas. Las internas enviaron una nota en la que detallaron los problemas presentados con la filtración de agua y hacinamiento existente en el penal, ya que se está dando una sobrepoblación en el centro. Tras la intervención de las autoridades, las 16 reclusas que llevaban adelante la huelga, decidieron suspenderla.