Valdés estaba detenido por el presunto delito de concusión, que en el artículo 352 del Código Penal señala que el funcionario que induzca a alguien a prometer indebidamente dinero u otra utilidad en beneficio propio o de un tercero, será sancionado con prisión de 3 a 6 años.
Sin embargo su defensa logró demostrar que el representante no cometió delito alguno.
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