La posible instalación de un relleno sanitario o vertedero de basura en el sector de Mindi, área revertida, ha causado rechazo de quienes viven y realizan sus inversiones en el sector.
Los moradores de los sectores de Margarita, Espinar, José Dominador Bazán, Mindi, Arco Iris y los inversionistas que llevan adelante importantes proyectos, iniciaron una campaña de un “no rotundo a la realidad de este vertedero de basura”.
Este proyecto para la ciudad de Colón lo promueve la empresa Aguaseo y consiste en depositar los desechos sólidos domiciliarios, industriales, hospitalarios, portuarios y similares, provenientes de Colón, Cativá, Sabanitas, Puerto Pilón, y áreas revertidas.
El costo de la inversión inicial será de 5 millones de balboas y su vida útil de 25 años, y según sus promotores contará con cámaras de inspección, vías internas, sistemas de drenaje, además de una barrera de amortiguamiento perimetral de unas 20 hectáreas de las 60 que están involucradas.
Javier Serrano, uno de los residentes del área José Dominador Bazán, comentó que según la Resolución 196 y 197 de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), se establece que para que se ubique un vertedero hay que contar con la anuencia de las comunidades adyacentes, “y nuestra aceptación jamás la tendrán”.
La comunidad solamente tiene como recurso la medida legal que le corresponde y por eso hacer valer la resolución en mención.
“Por eso le exigimos a la ARI que la haga efectiva, ya que no pueden asignar la tierra si no tienen la anuencia”, indicó Serrano.
Señaló que de ubicarse un vertedero de basura habrá desvalorización de las propiedades, el mismo sistema ecológico se vería afectado, en función que estaría a menos de mil metros de la toma de agua del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN).
Serrano informó que la empresa que hizo los estudios de impacto ambiental de la empresa Aguaseo que quiere ubicar el vertedero en Mindi, tiene relación directa con el director general del IDAAN, Laurencio Guardia.
Por su parte, los inversionistas como Damián Barceló, de la cadena de Hoteles Sol Melía, mostró su preocupación porque se habla de un vertedero para depositar materias orgánicas que pueden traer enfermedades, que si no se toman precauciones van directo al lago y lo contaminan. Además se afectarían la flora y la fauna.
Recalcó que el proyecto no va en contra de los turistas, sino de los propios panameños que se afectarán con la contaminación.
Barceló manifestó que se está planeando este vertedero, “y hemos alertado a la ARI, al IPAT, y a toda la gente que puede quedar absolutamente perjudicada; por eso para mí es doloroso que alguien se atreva a hacer este tipo de solicitudes”.
Otro inversionista de origen árabe Amhed Waked, quien ha construido por el orden de los B/.50 millones, dos fases habitacionales para que los empresarios se queden viviendo en Colón, señaló que con este vertedero se desvalorizan todos los proyectos.
Miguel Enciso, gerente de la empresa Aguaseo, recolectora de la basura en Colón, dijo que están en cumplimiento con el contrato firmado con el Municipio de Colón donde se establece que después de un año se debe instalar un nuevo relleno sanitario, por que el vertedero de Monte Esperanza se vence en este mes.
Estamos cumpliendo con el compromiso de presentar un estudio de impacto ambiental de una finca, para que se pueda convertir en un relleno sanitario, no vertedero de basura.