Hasta el martes 18 tendrán que esperar los arraijaneños que se oponen al proyecto habitacional, que pretende reubicar a 200 familias de Curundú, para recibir una respuesta formal a su manifiesta solicitud, de que el mismo sea suspendido.
Lo anterior fue anunciado por el titular del Miviot, José Domingo Arias, a una comisión de moradores del corregimiento Juan Demóstenes Arosemena, donde estaría enclavado el proyecto habitacional.
En la reunión con el ministro Arias, la comitiva mantuvo el proyecto, con el argumento de inseguridad, falta de escuelas, centros de salud, transporte público y pandillerismo.