Luego del grave deterioro y daños causados a la Iglesia Colonial de San Francisco de La Montaña en la provincia de Veraguas, se iniciarán los trabajos de restauración de este templo antiguo.
Dioneida Rodríguez, residente en el distrito de San Francisco manifestó que los habitantes del sector, después de una ardua lucha se siente contentos al ver que los trabajos de restauración de los altares con objetos de oro, retablos y la misma estructura con más de 300 años de construida, ya se iniciaron. Estos deberán ser terminados en 150 días.
Por su parte, Evidelia Lu de Castro, enfermera jefe del Centro de Salud de Chitré, dijo que escogieron esta comunidad para su proyección social por la realidad de esta población, manifestando que la mayor satisfacción es haber podido dar alegría a estos pequeños menos favorecidos y darles una motivación en el nuevo año.
Señaló que aunque siempre promueven la salud, esta vez lo hicieron de una forma diferente por medio de la armonía mental que le aporta grandes dividendos al cuerpo humano.
Agregó que han ofrecido una merienda a los participantes, realizado juegos y dinámicas, además del regalo de golosinas y juguetes como una forma de brindarles una esperanza de futuro y bienestar.
Indicó que en medio de la actividad se aprovechó para hablarles de los servicios de salud y se motivó a las madres de familias presente para que asistan a los programas de vacunación y vigilen de cerca la salud y el debido crecimiento de sus hijos.
Mientras que el Lic. Rafael Cornejo del departamento de Recursos Humanas del centro de salud, manifestó que además de la felicidad que se busca transmitir a estos niños humildes, la proyección social también busca enfrentar a los funcionarios que trabajan en el área urbana a las realidades que se viven en estos sitios de pobreza donde están presentes la injusticia social y la marginación.
Señaló que todos los servicios que se ofrecen tienen que llevar una proyección humana y social que permita llegar a los más necesitados de la provincia, sensibilizando a este grupo de personas hacia los poblados menos favorecidos de la región.
Panamá América realizó una encuesta en el lugar a todas las personas que participaron, y manifestaron la satisfacción en sus rostros, con la sencillez que poseen agradecieron al grupo de voluntarios por el día tan hermoso que les hicieron pasar.
Indicaron que la Navidad para ellos, había sido como un día común y corriente, donde ni siquiera había para regalarle un juguete nuevo a los pequeños.
Adultos manifestaron con triste pesar que es difícil la situación económica por la que están pasando, pues no cuentan con un trabajo que les permita una mejor calidad de vida.
Alegaron que viven a base de sacrificios, luchando por al menos conseguir para que los niños puedan comer, aunque aseveraron que en muchas han sido las ocasiones en las que se han tenido que acostar sin probar bocado.
Estos humildes campesinos, dijeron que a veces sobreviven porque siembran plátanos para alimentar a los niños.
El grupo de voluntarios del centro señalaron que se sentían felices de haberles regalado un rato de alegría a los adultos y niños, quienes disfrutaron de la comida, de los juegos, y los regalos que fueron donados con mucho cariño.
La población de El Salitre sufre de muchas carencias y muy pocas son las veces que reciben una ayuda que les permita seguir adelante.
Durante el periodo escolar, los niños confrontan muchas dificultades para sacar sus estudios adelante, porque no tienen ni siquiera los útiles escolares necesarios y no se le puede exigir a los padres de familia, que sólo ganan unos B/.3.00 diarios trabajando como peones.