Provincias

"Retiro de carnaval" una celebración diferente


Mucho se ha criticado la actitud de los jóvenes, al ser protagonistas de actos inmorales durante la reciente celebración del carnaval, cuando sin ningún recato se fueron quedando poco a poco sin vestidos y hasta sin ropa interior.
Además, algunos escenificaron borracheras y consumieron drogas sin recato alguno, ni respeto por quienes observaban.

No obstante, contrario a los cuatro días de fiesta que representa el carnaval, el sacerdote católico Segundo Familiar Cano, de la parroquia de Monagrillo, en Chitré, ofrece a los jóvenes un evento diferente para estos días de desenfreno un "retiro de carnaval".
El "retiro de carnaval" es una actividad para todos los jóvenes que deseen pasar casi cinco días con alegría, paz, confraternidad, enseñanzas, juego y diversión sana.
Este año, unos 300 jóvenes asistieron al "retiro", el cual tuvo como escenario la comunidad de El Ciruelo de Pesé, en la provincia de Herrera, donde la familia González Flores, ofreció generosamente y sin ningún costo, su acogedora finca a orillas de la quebrada, para realizar el convivio.

Fueron momentos inolvidables, comentó emocionado Luis Carlos Cleghorn, el famoso "Agapito", quien pasó los cuatro días con el grupo juvenil anfitrión, Santa Teresa de Jesús, el grupo juvenil San Pablo Apóstol, de la Locería, que dirige el catedrático Luis Carlos Del Cid, conocido como "Charli".
También participaron la comunidad juvenil de San Miguel de Monagrillo y otros jóvenes de la provincia.
"Me pareció fenomenal esta convivencia, me sorprende que todos sean pelao’s entre 14 y 22 años, cuando yo tenía esa edad estaba en Las Tablas, y verlos a ellos en esto es impresionante. Todos son normales, dicen chistes, vacilan, pero son gente que entiende que entre lo bueno, lo mejor; para ellos es esto", señaló el ex miembro del programa de televisión "La Cáscara".

 
Los casi 300 jóvenes asistentes se dividieron en siete grupos diferenciados por nombre y color, y cada uno defendió a su equipo en los campos de juego de béisbol, voleibol, teatro y otras actividades que eran calificadas por un jurado.
Pero no todo fue diversión, también fueron parte importante las enseñanzas. Diversos seminarios sobre iniciación cristiana, charlas sobre cuál debería ser el papel que debe desempeñar el joven ante la sociedad, sus responsabilidades, testimonio de vida y otros temas importantes, fueron tratados.

Sin embargo, tal como dijo "Agapito", éstos jóvenes son la buena semilla del país, y considerando que algo así suceda en medio de tantos ofrecimientos del mundo exterior, es verdaderamente loable darlo a conocer.
A juicio del joven Emilio Sucre, no hay mejor carnaval que el que se vive en esa región, donde no es necesario ni una gota de licor o drogas, para experimentar la alegría y el verdadero gozo, que sólo Dios puede dar, porque "yo le aseguro que los que carnavalearon en otros lugares hoy están vacíos y limpios".
Según nos narra la joven Josefa Camargo, son más de 20 años de celebración de carnaval en El Ciruelo. Los jóvenes libremente instalan sus campamentos y ayudan a preparar los alimentos. Un grupo prepara el desayuno, otro el almuerzo, otro la cena, y así cada grupo se rota el trabajo. Hay que madrugar para ir a la cocina, porque a eso de las 8:00 a.m. llegan todos a buscar sus alimentos.
Otros grupos son los encargados de picar la leña para cocinar y fregar todos los utensilios utilizados en la cocina.
Se impone una disciplina, con la organización de un horario que a lo largo del día ya todos saben que hay que cumplir.
Al final de la jornada, todo marchó en completo orden. En el momento de la despedida hubo lágrimas y deseos de que el retiro no terminara.


fecha edicion
old id
112285
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América