Falta de comunicación efectiva entre los municipios de Atalaya y de Santiago, ha originado retrasos en la construcción del relleno sanitario, que será utilizado para la disposición de los desperdicios de ambas jurisdicciones, afirmó José Valdés, alcalde de Atalaya.
Según el jefe de la municipalidad de este distrito, ellos han cumplido con todo el compromiso que adquirieron para impulsar esta obra, que se adelanta en el sector de Nuestro Amo de Atalaya, sin embargo, no se puede decir lo mismo del de Santiago.
Valdés detalló que han invertido grandes sumas en la compra del terreno, en el formulario de propuesta y en el estudio de factibilidad, por lo que puede decirse que ha puesto todo lo que está a su alcance para terminar la obra.
Sin embargo, agregó que esperaban que el Municipio de Santiago hiciera lo propio para hacer de este sueño toda una realidad, pero hasta la fecha no se ha brindado el apoyo necesario para la consecución de este objetivo.
El alcalde mencionó que actualmente hacen falta obras de infraestructura, la terminación de una carretera y otros detalles con los cuales también estarían dispuestos a cooperar, pero esperan el aporte de la municipalidad santiagueña.
Por su parte, Mario Luis Delgado, alcalde de Santiago, dijo sentirse sorprendido de estas afirmaciones, dado que siempre ha existido una comunicación directa entre ambos despachos, ya que existen nexos amistosos incluso antes de que ambos fueran alcaldes.
Agregó además que el municipio a su cargo ha proporcionado equipo pesado, igualmente dinero de las partidas circuitales, alimentación y hospedaje a los consultores que hicieron el estudio del relleno, entre otras participaciones, para que se adelanten los trabajos, por lo cual piensa que sí se ha contribuido.
Mencionó también que han tenido que retirar el tractor que mantenían en el lugar, dado que sufrió una avería cuya reparación cuesta 26 mil dólares, y que actualmente gestionan para ponerlo a disposición nuevamente.
Añadió que ninguna de las dos municipalidades está encargada de la administración del proyecto, dado que esta responsabilidad recae sobre una Organización No Gubernamental (ONG), que se encarga también de la consecución del grueso de los recursos