Coclé. Una controversia que terminó en golpes protagonizaron el comerciante español Adolfo Rajoi, su hijo José Manuel Rajoi Cerdeira y el jefe de la Sección de Ingresos, Adán Jaime Rodríguez, en un restaurante en el distrito de Aguadulce.
Rajoi aduce que Rodríguez llegó a su negocio solicitando verificar el subtotal de ventas y al negarse la empleada del establecimiento procedió a revisar unos cajones que contenían un dinero del autobaño, además de sacar parte de la cinta de la máquina registradora.
Los comerciantes llegaron a su local luego de una llamada de una de sus vendedoras, produciéndose una fuerte discusión entre Rajoi y el director de Ingresos que degeneró en una riña.
Según Rajoi, el funcionario de Ingresos los persigue desde octubre del 2002, cuando realizaron una actividad y se les gravó con los timbres fiscales que se hicieron en horas nocturnas en negociación de pago.
Al respecto, indicaron que enviaron al director provincial de Ingresos una queja sobre la actuación de Rodríguez en esa oportunidad.
Por su parte, Adán Jaime Rodríguez, dijo que "el meollo" del asunto es que estos comerciantes están evadiendo el pago de los impuestos y además están cobrando el impuesto en el restaurante sin tener derecho, abusando de los consumidores y haciéndose de entradas ilegales y no reflejadas en la contabilidad del negocio.
Rodríguez mostró los recibos de pago 0120679 a nombre de Isaac Ordoñez con cédula 2-101-873 con fecha 8 de octubre de 2002, con el pago de boletos timbres de la actividad de octubre que cuestionan los Rajoi. Rodríguez presuntamente cobró en el restaurante.
También presentó el recibo 0120680 del 9 de octubre de 2002, a nombre de Nelva Rodríguez, en concepto de pago de boletos timbres para la actividad en el restaurante.
Aduce el jefe de ingresos que nunca recibió copia de una nota del 8 de octubre dirigida al jefe regional de Ingresos, en donde se me acusaba de manejar indebidamente el cobro de los impuestos por timbres.
Luego del permiso que otorga la Alcaldía Municipal, los empresarios deben acudir a la oficina de Ingresos de la respectiva región, indicar la actividad, hacer el cálculo o estimación que establece la ley, pagar y recibir su respectivo recibo.
"De esta forma no tenemos que hacer nada en su negocio, ni en el de ningún otro", sostuvo Rodríguez en su descargo público.