Cuando un hospital se convierte en escenario de las cartillas de boxeo se pierde su verdadero propósito; servir a la comunidad. Una batalla es lo que ocurre en el hospital Rafael Estévez de la ciudad de Aguadulce entre funcionarios de la entidad.
El corregidor de Aguadulce, Valentín Nieto, atiende estos casos, y asegura que en algunas ocasiones son funcionarios, otros son familiares de pacientes hospitalizados.
El año pasado se atendieron alrededor de 15 riñas, entre los que estaban involucradas mujeres y familias divididas.