Ahí se celebrará la Tradicional Feria de la Naranja en su versión XXV. Para él la vida en el campo es dura, no hay dinero, pero sí agradece a Dios el que pueda contar con productos para la venta en eventos como este, que le permiten incrementar sus recursos.
Y es que este año la Feria de la Naranja, que tiene un costo de aproximadamente 18 mil balboas cambió de terrenos, ahora está ubicada cerca de una hectárea frente a la vía que conduce de Penonomé a Caimito.
Se espera que visiten la feria unas 20 mil personas que sólo tendrán que pagar un balboa para entrar y disfrutar de la diversidad de productos a la venta. Uno de ellos y el de mayor atracción: la naranja.
Naranja, mandarina, plátano, limón, yuca, papaya, otoe, ciruelas, y todo lo que pueda imaginar estarán en un solo lugar desde hoy hasta el 29 de enero, en donde más de 24 comunidades expondrán sus productos.
El señor Viviano, junto a otros campesinos del Guabal, aseguran que desde que se hace una feria en Churuquita ellos han participado, y la verdad la consideran de gran importancia porque aumenta, en esta época tan dura, sus recursos económicos tomando en cuenta que este año la producción de naranja es superior a la de años anteriores.
Si antes cada rancho llevaba a la feria unas tres mil naranjas por día ahora la cifra de duplica y en algunas comunidades hasta se triplica. "Afortunadamente la producción este año es superior y nos permite vender a bajos precios", aseguró el señor Viviano, mientras continuaba con sus labores de preparar su rancho, el que espera que gane algún premio por su creatividad.
Para muchos de ellos la feria se ha convertido en una verdadera oportunidad de exponer sus productos y venderlos.
Cristobalina Rodríguez, junto a otros cuatro socios, decidieron participar este año en la feria, porque consideran que venden sus productos a buenos precios y no gastan mucho dinero.
"Creo que sería necesario que se realicen más ferias como esta "para que nosotros los campesinos podamos vender nuestros productos y así evitaremos que se pierdan".
En la feria pueden apreciar exposiciones agrícolas, los mejores ranchos típicos que confeccionan las comunidades del corregimiento de El Pajonal.
Se baila, se cantan cumbias norteñas, con sus originales vueltas de El Gallo y El Ocho.
Hay tres estacionamientos, con capacidad para 500 vehículos.
Hay un concurso para el mejor rancho.