El gimnasio de la escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena, de la ciudad de Santiago, se quedó chiquito cuando más de cinco mil madres humildes en diferentes corregimientos concurrieron al acto en honor a ellas organizado por empresarios de la región.
Las invitadas estaban asombradas al ver tantos regalos y sorpresas para ellas en esta fecha especial.
Según los organizadores del evento, la gran mayoría de las asistentes eran madres solteras de estrato humilde que por primera vez participarían de un homenaje como este.
Para el empresario Carlos Ávila, uno de los organizadores de este evento, esas madres juegan un doble papel en sus hogares, pues son mujeres que por años han sido olvidadas y no han recibido ningún tipo de oportunidad y no es hasta ahora que reciben una muestra de cariño, por lo que se aprovechó esta día para llevarles un momento de alegría.
Durante el homenaje dedicado al ser más querido, como lo es la madre, Ávila dijo que no pudo contener las lágrimas al ver tantos rostros llenos de alegría disfrutando de las serenatas, la cena y los regalos.
También, un grupo de más de 200 madres de las etnias ngäbe y buglé, residentes en olvidada barriada La Soledad, ubicada muy cerca del centro de Santiago, recibió muestras de aprecio como un homenaje dedicado a ellas, con el apoyo del también empresario coclesano Calixto Vega.