La alta presión del agua hizo colapsar las recién instaladas tuberías que conducen agua potable hacia Arraiján, lo que ha agudizado la crisis por la falta del vital líquido en ese lugar.
Los trabajos de instalación de las nuevas tuberías que reemplazaron a las que se rompieron por la caída de un árbol en las inmediaciones del río Velásquez ya habían sido concluidos oficialmente por el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), pero cuando se abrieron las válvulas para reanudar el servicio, la presión fue tan fuerte que las hizo colapsar nuevamente.
Además de los trabajos que se habían hecho, se hizo evidente que los pilares sobre los que descansan las tuberías y que tienen más de 40 años requieren ser reforzados porque de mantenerse como están, podrían originar otros daños.
La noticia impactó negativamente a los residentes de las 4,000 viviendas que desde el domingo pasado no están recibiendo agua y se están proveyendo del vital líquido por medio de los cisternas del Idaan.
La gerente regional del Idaan en Arraiján, Yamilteh Quintero, no anunció fecha y hora de posible reanudación del servicio en Arraiján, y se limitó a decir que se trabaja las 24 horas del día para corregir el problema.
Panamá Américapudo conocer que una queja generalizada de quienes aguardan los cisternas para suplirse de agua es que el recorrido no abarca todas las calles, a veces prevalece el amiguismo, por lo que se suple solo algunas residencias y, en consecuencia, en muchas casas, el suplicio es mayor ya que no están recibiendo el líquido.