El 8 de octubre del 2000 jamás lo borrará de su memoria Jacqueline Valdespino, ya que saliendo de la iglesia con sus hijos, fue atropellada por Manuel Vásquez, enemigo acérrimo de su padre, a quien había amenazado con vengarse.
Aquel día Vásquez cumplió su promesa manejando en estado de ebriedad y a gran velocidad casi acaba con su vida.
Tanto Jacqueline como su hija, fueron atropelladas por el auto de Vásquez, pero la peor parte la llevó ella, y desde entonces está inválida.
Pero su calvario ha sido mayor porque en estos tres años la persona que la atropelló no le ha dado "ni para una panadol", aunque se comprometió a pagarle todos los gastos.
La señora sólo cuenta con el apoyo de su padre y de su hija. "Ella sufre mucho por mí y siempre me aconseja diciéndome: "Mamita, no te decepciones que algún día vamos a salir de esto, no pierdas la fe que tú vas a caminar porque Dios nos va a ayudar", expresó.
Su suplicio no ha sido mayor gracias a que cuenta con una hija admirable, Amalia que tiene 12 años y pese a su edad, ayuda y afronta la situación de su madre de una forma muy ejemplar.
Todos los días antes de irse a la escuela cambia los "trapitos orinados" de su madre, junto con un tío la baña y cuando vuelve a casa, viene a lavar los mismos trapos, porque los pampers le causan lesiones.
Las autoridades no han demostrado interés en este caso, ya que el alcalde de Chame, Euclides Mayorga, sólo se limitó a imponerle una multa al conductor de 50 balboas, alegando que era por romper una fianza y no relacionado con el accidente. Según la fuente, se comenta que al policía de tránsito que atendió el caso le pagaron 40 balboas para que pusiera el parte a favor del conductor".
"Imagínese que yo venía en una recta y caminaba a orillas de la calle", sostuvo Jacqueline. Este accidente cambió por completo la vida de Jacqueline, quien con nostalgia recuerda que antes era feliz con sus hijos, a quienes siempre llevaba a pasear.
"Los maestros me admiraban y decían que era una madre luchadora, porque aunque estaba con el padre de mis dos últimos hijos, era madre y padre a la vez", declaró Jacqueline. Esta mujer no ha tenido mucha suerte en la vida, ya que el padre de su primera hija nunca le ha dado ni un solo centavo a la niña, y el segundo marido con quien tuvo dos niños, no se los ha reconocido.
Además no respetó su condición de parapléjica para violarla e intentó abusar de su hijastra. "El me perjudicaba así como estoy y también trató de violar a mi hija y por eso está preso hoy día", comentó Jacqueline.
Esta infortunada mujer pide ayuda a las autoridades para que le otorguen una beca, y de este modo sus hijos puedan seguir estudiando porque hay días que no tiene con qué pagarles el pasaje para ir a la escuela.
La salud de la señora se ha venido deteriorando porque no cuenta con dinero para trasladarse tres veces por semana a hacer las terapias en el Hospital Nicolás Solano y su deficiente alimentación empieza a dar muestras de desnutrición.
Su padre Manuel Valdespino, asegura que el accidente fue provocado por una enemistad que tuvo con su vecino, con quien en varias ocasiones se llegó a pegar a pesar de mantener una fianza, pero siempre les amenazó que eso no se iba a quedar así.
Las gestiones que han hecho los abogados no han sido muy fructíferas hasta el momento, por lo que Jacqueline pide a la Defensoría del Pueblo que intervenga en este caso para que se haga justicia.
Por la casa de la familia Valdespino han desfilado todos los políticos del sector que le han prometido el cielo y la tierra, que por el momento no han cumplido. Su padre y sus hijos son el único apoyo de Jacqueline, quien ha sentido el rechazo de su madre, residente en El Valle, que desde que quedó inválida no la ha vuelto a ver.