La cocina del Hospital Manuel Amador Guerrero de la ciudad de Colón se inundó de aguas negras ayer, lo que obligó a los administrativos a solicitar en un restaurante de la localidad unos 800 platos de comida para abastecer al nosocomio. Las aguas negras también inundaron los pasillos y el comedor, reportándose esta anomalía por tercera vez en lo que va del año.
Desde muy temprano, los 30 empleados de la cocina se quejaron por lo ocurrido, argumentando que la situación puede causar una epidemia a los trabajadores, porque hasta heces corrían por la cocina.
El subdirector del hospital, José Gómez, sostuvo que el problema se concentra en una línea que pasa por debajo del comedor y que no corresponde a la cocina, pero aunque se han hechos los trámites para que se cambie, "no se ha hecho porque es un trabajo grande", que incluye partir toda la planta baja para derribar la línea que sale del salón de operaciones. Informó que localmente no hay muchos sitios que pueden dispensar comida, para la cantidad de pacientes.
Gómez explicó que después de muchas diligencias que se hicieron para la compra de la comida, porque la firma autorizada se encontraba en Panamá, lograron que en un restaurante les otorgara un crédito por B/.700 para desayuno, y alrededor de B/.1,500 de almuerzo, lo que hace un total de B/.2,200. Los platos de alimentos son repartidos a los pacientes hospitalizados, a las enfermeras, médicos internos, seguridad y personal de las salas de urgencia.
Por su parte, un miembro de la Asociación Nacional de Trabajadores Administrativos de la Caja de Seguro Social (ANFACCS), Enrique Ortega, manifestó que tienen que salvaguardar la seguridad de sus compañeros que laboran en la cocina, con lo cual les solicitaron que no trabajen hasta que se haga una limpieza profunda en el área afectada.
Se inunda de aguas negras cocina del Hospital de Colón
Los empleados del departamento protestaron por lo ocurrido, señalando que por los pasillos se podía observar gran cantidad de heces, lo que ha ocurrido en tres ocasiones.