Los últimos hechos de violencia que han sacudido al fronterizo distrito de Barú, en la provincia de Chiriquí, mantienen seriamente preocupadas a las autoridades municipales y han procedido a solicitar mayor apoyo en unidades policiales.
Franklin Valdés, alcalde de Barú, explicó que en las últimas semanas un menor murió al recibir un disparo de escopeta en Puerto Armuelles y otro fue herido por la espalda en la comunidad de San Bartolo.
Aunque en estos casos las personas agresoras fueron detenidas, el hecho es que los niveles de violencia siguen en aumento, a tal grado que los pobladores no se sienten seguros.
La Cooperativa de Ahorro y Crédito S.A. (CACSA), también fue objeto de un robo que alcanzó cerca de los B/.10 mil. "Nosotros necesitamos que el Gobierno nos mande más vehículos para la policía, porque de qué nos sirve llenar el cuartel de uniformados sin carros para movilizarse.
"Muchos hablan que esto se debe al desempleo, pero esto es violencia y no a causa de la falta de empleos, porque si fuera así, estuviéramos en un caos con la cantidad de desempleados que tenemos", afirmó.
Manifestó que no hay 100 policías en Barú para custodiar el área fronteriza, donde residen cerca de 60 mil habitantes.