Con una cinta adhesiva en la boca y una carpeta entre sus manos, sentado frente a su salón de clases, el profesor Gustavo González trató de dar su cátedra a los estudiantes de la Facultad de Educación en la Universidad Autónoma de Chiriquí.
Gustavo González explicó después de 30 minutos de estar sentado en una silla, que sólo llegó para cumplir con el período de clases y fue suspendido indefinidamente porque se atrevió a expresar sus ideas de lo que debe ser una universidad y qué significado tiene para la comunidad chiricana.
El docente suspendido, explicó que en la UNACHI hay un juega vivo desde hace muchos años y se ha procedido por parte de la administración con una persecución en contra de los estudiantes, administrativos y profesores que han expresado sus ideas en contra de la administración actual.
Agregó que hay varios administrativos amenazados con aplicárseles la misma sanción, por el hecho de estar en desacuerdo con la presencia del rector Virgilio Olmos.
Por su parte, el rector Olmos, agregó que a este profesor se les aplicó el artículo 316 del Estatuto Universitario y es el Consejo Académico quien lo suspendió y tomó las medidas.
Se tapa la boca en acción de protesta
Tanto algunos estudiantes como algunos docentes se mostraron en desacuerdo con las medidas asumidas por la rectoría y cuestionaron las acciones que se han querido llevar en los últimos días.