La asistencia al segundo día de clases en la comarca Ngäbe-Buglé fue irregular, ya que los padres de familia han decidido no enviar a los niños a clases.
En el Centro Básico de Hato Chami, con una matrícula de 700 alumnos, solo unos 100 asistieron ayer a las clases.
En salones a los que regularmente van 20 estudiantes solo asistieron de 3 a 5, lo que preocupa a los maestros, quienes manifestaron que la situación se presenta toda vez que se pidió que no enviaran a los niños a la escuela, como medida de presión al Gobierno y al desarrollo del diálogo en la ciudad capital.
El director del Centro Básico de Hato Chami, Migdonio Rodríguez, señaló que la asistencia el pasado lunes fue muy concurrida, pero ayer la baja en la asistencia fue notoria.
Mientras, en otras escuelas de la comarca faltaron los docentes, luego de que la dirigencia de los indígenas, establecidos en diferentes entradas de las vías de acceso a las comunidades, les ha negado el paso a los educadores.
De acuerdo con Fermín Jiménez, dirigente acantonado en Viguí, la medida se adoptó porque la mayoría de las escuelas de la zona está en mal estado.
Sostuvo que la ministra Lucy Molinar les prometió a los indígenas que las escuelas serían reparadas y hasta se les haría anexos, sin embargo llevan dos años esperando y el estado de los centros escolares empeora.