A pesar de que las autoridades aduaneras panameñas viajan hoy a San José para reunirse con sus homólogos de Costa Rica, para tratar el tema del sello electrónico "marchamo", los transportistas panameños insisten en mantenerse sin cruzar la frontera.
Ningún representante de la Cámara Nacional del Transporte de carga de Panamá estará presente en la reunión de la implementación del sello, que fue autorizado a partir del pasado 15 de febrero.
Manuel Mora, presidente de la CANATRACA, explicó que los transportistas acordaron mantener la medida de presión hasta que los costarricenses decidan eliminar el cobro y se proceda con la revisión de la Ley Nº 5252 del 18 de julio de 1973, que rige el transporte de carga internacional, donde la cámara pidió una participación activa.
La revisión de la ley ya fue solicitada al SICA (Sistema de la Integración Centroamericana), y en consecuencia los transportistas centroamericanos piden la eliminación por completo del "marchamo".
De acuerdo a la dirigencia del transporte de carga, hay cerca de 200 camiones en el lado panameño, ya que la fila ha sobrepasado los 600 metros antes de llegar al río Chiriquí Viejo. Los recintos aduaneros privados están completamente llenos.
Mientras que en el sector costarricense también hay una cantidad similar de camiones cargados que tienen como destino Panamá, que a su vez traen materia prima y productos perecederos que son los que están en peligro.
Mora aseguró que la mayor parte de la mercancía que está en el suelo panameño procede de la Zona Libre de Colón y no es carga perecedera, por lo tanto no representa un nivel de pérdida.
Sin embargo, quienes se mantienen preocupados son los miembros de la cooperativa productora de corozo de Barú, COOPEMAPACHI, porque tienen cerca de 12 camiones cargados de corozo que no han logrado pasar para Costa Rica.
En horas de la tarde de ayer, los transportistas se mantenían en calma, pues confían en que el Gobierno panameño va a conversar con los costarricenses para buscarle una solución al problema y evitar que se convierta en un conflicto internacional.
Para abaratar costos los transportistas continuaron con la olla común, esta vez hicieron una sopa de pata de vaca para que todos comieran y lograr mantener la calma hasta que todo vuelva a la normalidad.
Mientras que los "marchamos electrónicos" siguen esperando en el lado costarricense a los transportistas panameños para instalarlos por tratarse de una carga internacional.
Los transportistas aseguran que no levantarán su medida hasta que no reciban una resolución de las autoridades competentes donde se indique la eliminación por completo del cobro del "marchamo".
Los transportistas protestan porque Costa Rica obliga al uso del "marchamo" y cobra 70 dólares por transitar con ese sello entre Paso Canoa y San José, y 140 dólares entre Paso Canoa y Peñas Blancas, puesto fronterizo entre ese país y Nicaragua.
El "marchamo electrónico" es colocado en la puerta del contenedor del furgón, se controla mediante satélite, lo que permite un seguimiento al paso del vehículo por Costa Rica. La cooperativa productora de corozo confirmó que ya han perdido cerca de B/.50 mil.
Sello electrónico sigue en el ojo de la tormenta
Están solicitando que el sello "marchamo" sea eliminado. Hasta hoy llevan cinco días de paro.