Familiares, amigos y deportistas se congregaron ayer en la Catedral San Juan Bautista de Penonomé para el sepelio de tres de los cuatro jóvenes que fueron fulminados el pasado domingo por un rayo en el campo de bola suave de Llano Marín.
Las honras fúnebres se iniciaron a las 9:00 a.m. con una misa de cuerpo presente, y luego de la lectura de las resoluciones, fueron llevados al cementerio de Penonomé.