Sucesos contradictorios fueron el resultado de la prueba psicológica realizada por el doctor Luis Rodríguez a María Teresa Umaña, sindicada en el caso por el asesinato de la universitaria, Velkis García Cedeño. Luego de la presentación de las pruebas periciales, el personal del Tribunal Superior y del Ministerio Público, los sindicados y el jurado de conciencia, se trasladaron a la residencia de Umaña y a la comunidad de Boca Toma de El Caño de Natá, para efectuar la inspección ocular.
La Fiscalía asegura que los tres sindicados en este caso están vinculados a la muerte de la joven, ocurrida el pasado 3 de junio de 2000.
Según la fiscal Argentina Barrera, hay muchas contradicciones en las declaraciones de Umaña, de lo que realmente sucedió en su residencia en la fecha del asesinato. En ese sentido, Barrera aseguró que han solicitado las inspecciones oculares para que el jurado trate de interpretar los hechos como se dieron, según las explicaciones de los peritos y de los testigos. "El médico Luis Rodríguez realizó una prueba psicológica a la sindicada Umaña, donde se reflejan claras contradicciones en los hechos por ella narrados", destacó.
Explicó que la sindicada aseguraba haberse hecho las heridas que presentaba en sus brazos con espinas, al intentar huir de un toro enfurecido, "pero en realidad, en la prueba psicológica se determina que es contradictoria tal narración".
Aseguró que en la residencia de Umaña se detectaron manchas de sangre lavadas, lo que hace pensar que está vinculada al caso, además fue la última persona que estuvo con Velkis. En la inspección ocular en el área de Boca Toma, lugar donde fue abandonado el cuerpo de Velkis, los peritos lograron explicar al jurado cómo fue encontrado el cuerpo y en qué posición, además de precisar el tipo de heridas.
Por su parte el encargado del departamento de Criminalística de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Osvaldo García, dijo a los miembros del jurado que posiblemente en el lugar donde fue abandonada Velkis participaron dos vehículos, por las huellas allí encontradas.
La defensa por su parte, mantiene su posición de inocencia de Umaña, alegando que en su casa no hay pruebas de huellas de sangre de la universitaria y que los cabellos encontrados en los autos de los otros dos sindicados no son consistentes con los de la víctima, por lo que no existe la vinculación en el caso. Hoy continúa la audiencia con la presentación de más testigos.