Miles de bocatoreños se levantaron ayer de manera súbita, debido al movimiento sísmico de 5.7 grados en la escala de Richter, que causó pánico a las 4:41 a.m.
El epicentro del temblor fue registrado entre Guabito y El Silencio, en el distrito de Changuinola, a una profundidad de 11.3 kilómetros. El movimiento telúrico también se sintió en algunas partes de Chiriquí, Veraguas y Coclé.
La directora provincial del Sinaproc, Gladis Concepción, dijo que inspeccionaron inmediatamente las estructuras de centros de estudios, hospitales, edificios comerciales y el estadio Calvin Bayron, en los cuales no hubo reporte de daños.
El supermercado Guabito, ubicado en la comunidad de ese nombre, en el área fronteriza con Costa Rica, se llevó la peor parte. Cientos de envases metálicos y de vidrio cayeron al piso y parte del mobiliario de vidrio también sufrió daños severos, a tal grado que quedaron inservibles, según su propietario.
Una tubería de agua potable colapsó en la bodega de medicina del Ministerio de Salud, situada en la avenida 17 de abril, en Changuinola. Esto motivó que una cifra no determinada aún de cajetas con medicamentos fuera afectada.
El sismo se sintió con menor intensidad en Chiriquí, Veraguas y Coclé, en donde no hubo reportes de daños ni de víctimas.
Deslizamiento
La directora del Sinaproc informó de un deslizamiento de tierra en Barranco Adentro, entre las comunidades de Las Tablas y La Mesa.
Agregó que aunque no afectó a los vecinos, generó preocupación porque un torrencial aguacero podría desprender cantidad de tierra suelta.
Personal del Sinaproc monitorea el área para evitar una tragedia.
Durante las siguientes 12 horas después del temblor, en Bocas se registraron siete réplicas, con intensidades que van entre 3 y 4 grados.
El temblor mayor y las réplicas fueron sentidos además del área limítrofe con Costa Rica, en Changuinola y Almirante, en donde se quedaron sin electricidad por cuatro horas.
Igualmente, en finca 30, moradores de Isla Colón, Chiriquí Grande y la comarca Ngäbe-Buglé informaron haber sentido el fenómeno.
En Costa Rica, comerciantes y periodistas dijeron que el movimiento fue sentido con mucha intensidad. Manuel Zamora, periodista de canal 6 y el Diario Extra, dijo que fue un evento muy fuerte.