El desabastecimento es uno de los principales problemas que están enfrentando tres distritos en el sector de Panamá Oeste.
No obstante, las autoridades planean estrategias para solucionar este problema que incluye un grave deterioro y pérdida de los recursos, de no adoptarse las medidas necesarias.
Como apoyo, los funcionarios de la Comisión Interinstitucional Ambiental Municipal/GreenCOM-Panamá, han elaborado un plan ambiental para la reserva paulatina del recurso del agua en estos tres distritos, en donde nacen la mayoría de los ríos que alimentan el Canal de Panamá y permiten su funcionamiento, ya que esto debe ser motivo de preocupación, según se indica en el Plan Ambiental Municipal.
La problemática ambiental en la cuenca del Canal de Panamá aumenta cada año como consecuencia del crecimiento de la población y de las actividades productivas en el área.
De acuerdo al documentos, otro de los factores obedece a la falta de lineamientos y acciones claras para mitigar y contrarrestar el impacto que este crecimiento ocasiona. Dicha problemática está comenzando a afectar de manera perceptible la cantidad y calidad de agua requerida para un eficiente funcionamiento de la vía interoceánica.
SE AGUDIZA EL PROBLEMA EN ARRAIJAN
En el caso del distrito de Arraiján, la conclusión a la que llegaron los expertos, es actuar lo más rápido posible, dado que los efectos y problemas que se derivan de la situación tienen posibilidades de crecer "exponencialmente", es decir, en proporción geométrica, exponiendo a la población del distrito al peligro de verse más afectada en su calidad de vida y expectativas de desarrollo personal.
De no atacarse las causas que generan la disminución y calidad de agua, Arraiján no va a tener suficiente agua para atender sus necesidades más elementales.
Según los funcionarios, el poco recurso, que esté disponible va a estar tan contaminado, con lo cual no será posible usarla para el consumo humano.
Esta situación podría traer como consecuencia que aumenten los índices de pobreza, así como la morbilidad y mortalidad entre todas las edades. El crecimiento económico del distrito no sólo se estancará, sino que bajará de sus actuales niveles, que por sí son relativamente bajos.
En lo concerniente a la distribución del recurso hídrico, si no es abordado el problema lo antes posible, todo el sistema de agua potable, que es muy frágil, colapsará pronto.
Todos estos problemas tienen su origen en la contaminación múltiple de los diversos cursos del agua del distrito (el mal manejo de los desechos sólidos, mala ubicación y construcción de letrinas sanitarias, el uso indiscriminado y poco eficiente de los plagicidas y la deposición sin tratamiento de las aguas servidas en el curso de las aguas públicas), y la disminución de los niveles de reserva de la cuenca del Canal.
La disminución de los niveles de reserva de agua de la cuenca del Canal de Panamá, es consecuencia de la reforestación intensiva que existe y que ha sido causada por la tala no programada de los bosques, impulsada por las necesidades de la población que requiere utilizar los árboles como leña. Incide además el hecho de que la pobreza de la población no le permite acceder a otras fuentes de energía para atender sus necesidades del hogar.
Otra razón es la mala distribución del recurso hídrico y que se manifiesta en la escasez de agua en algunos sectores, mientras que en otros se dispone plenamente. La razón de ello es que, por un lado ha habido un aumento considerable de la población, mientras que por otro lado, hay un uso inadecuado e ilegal del recurso; además de ello están las pérdidas y fugas de agua debido a que el sistema de acueducto es obsoleto.
LA CHORRERA SIN MAYORES VARIACIONES
En el distrito de La Chorrera la situación no presenta mayores variaciones en comparación a Arraiján.
Aquí las principales causas conllevan al deterioro de las cuencas hidrográficas: la deposición de los residuos sólidos domiciliarios e industriales en las aguas naturales, el vertido a los ríos de los residuos líquidos de las porquerizas y el flujo hacia los ríos de los químicos que se utilizan en la agricultura.
El Plan Ambiental Municipal de La Chorrera indica que el deterioro de las cuencas hidrográficas es ocasionado, en primera instancia, por la deforestación que es motivada por la tala indiscriminada que se hace para diversas y clásicas necesidades de la población, tales como leña, madera o el interés de expandir la frontera agrícola o ganadera.
Las vertientes de agua, que es donde surge el líquido que luego van a las quebradas y ríos, seguirán desapareciendo y las ciudades tendrán que ir a lugares más distantes para conseguir agua apropiada para sus necesidades diarias.
Igualmente irán agravándose los problemas de salud, como consecuencia del uso de agua de mala calidad, ante lo cual el Estado o la comunidad tendrá que hacer más inversiones para atención médica.
En ese sentido, sería necesario, según el Plan Ambiental Municipal de La Chorrera, invertir al menos B/.672,000.00 para intentar solucionar el problema, de esta suma sólo B/.2,000.00 deberán ser implementados en una política de manejo de la cuenca del río Caimito, y B/.600,000.00 en la reforestación de las márgenes del mismo con especies nativas, esta suma es a razón de B/.150,000.00 por 25 hectáreas.
Solicita además un estudio de prefactibilidad para sistema de tratamiento de aguas servidas a un monto de B/.12,000.00, así como evitar la deposición de afluentes y desechos industriales en la cuenca del río Caimito por B/.40,000.00; dragado del lecho del río Caimito para mantener su caudal a un costo de B/.18,000.00.
CONTAMINACION EN AGUAS DE CAPIRA
Se ha verificado por procedimientos empíricos que la mayoría de los ríos que atraviesan este territorio tienen aguas con mala calidad, debido a la contaminación.
Hay muchos sólidos en suspensión, el agua tiende a ser turbia todo el tiempo y en algunos casos se desprenden fuertes olores, producto de cierta materia en descomposición que se ha depositado en ellos.
Se presume que en numerosos ríos y quebradas hay químicos y metales pesados que están contaminando el líquido.
Los ríos Parequeté, Capira y El Pueblo, presentan este tipo de problema. Adicionalmente se ha detectado que la cantidad de agua estaría disminuyendo en la zona, debido a que muchas vertientes han sido destruidos por el ser humano consciente o inconscientemente.
Los pronósticos para el distrito de Capira no son nada halagadores, ya que de no tomarse acciones efectivas dentro de un promedio de 20 años se comenzarán a observar consecuencias tales como en las áreas más pobladas se convertirán en ríos de aguas negras, afectando negativamente la salida humana y la biodiversidad.
La contaminación alcanzará a todas las fuentes de agua subterráneas, lo que representará un riesgo para la salud de los capireños; la creciente sedimentación de los cuerpos de agua, disminuirá el caudal de los ríos y todas las aguas superficiales del distrito.
Otro de los factores que afectarán a la vía acuática es la deforestación que se viene realizando y que se atribuye a la falta de opciones técnicas, tecnológicas y económicas para el manejo apropiado de los bosques y así poder atender sus necesidades productivas y hogareñas.
El grado de deforestación está afectando actualmente a la cuenca de los ríos Cirí Grande, Trinidad, Cacao, Tería e Indio, todos estos tributarios del Lago Gatún.
SOLUCIONES
Los planes ambientales de los tres distritos, Arraiján, La Chorrera y Capira coinciden en que para mejorar la calidad del agua se debe: implementar las normas existentes sobre el control de eliminación de desechos agropecuarios y de técnicas adecuadas para el manejo de los desechos agrícolas y pecuarios; establecimiento de una política municipal para el manejo de desechos industriales y agropecuarios.
También se incluye la promoción de la participación de todos los grupos sociales y políticos para que estos se involucren activamente en las acciones de protección de la calidad del agua del distrito; formular una política que oriente a la protección y manejo sostenible de la cuenca del río Caimito y sus afluentes, que es la principal arteria hídrica del distrito de La Chorrera.
Y por último, desarrollar un proyecto de financiamiento para las actividades de protección ambiental que se pague a través de un régimen impositivo para que quien contamine, pague; ejecutar un proyecto de capacitación de los empresarios en el tratamiento de las aguas servidas de las porquerizas.
Todos estos proyectos implican contar con recursos económicos suficientes como para implementarlos en su totalidad.