La iniciativa planteada obedece a la preocupación que mantiene la comunidad por la severa crisis social que atraviesa desde la salida de la empresa Chiriquí Land Company.
La propuesta obedece a la deuda social que mantiene el Estado panameño, cuando por más de 60 años la región contribuyó con el pago de impuestos y divisas al país provenientes de las entradas económicas que tenían.
Se calcula que de los 60 mil habitantes que componen el distrito del Barú, más del 40% están desempleados y otros continúan con sus trabajos informales.
La mayor fuente de ingreso que sostiene a este distrito es la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (COOSEMUPAR) que alberga a unos 3,000 trabajadores.
Alvaro Muñoz, dirigente de MOBARU, sostuvo que la propuesta es que el gobierno proporcione el apoyo necesario para la promoción de inversiones de tal forma que sea una alternativa para que Barú sea constituido como el Canal Seco.
Por su localización geográfica cerca del océano pacífico, Barú se convierte en una ventaja para la pesca, pero carecen del apoyo para convertir a los pescadores artesanales en industriales.
Por otro lado, la producción de plátano requiere asesoría técnica mejorarían las condiciones de las plantaciones y darían la apertura a la exportación.
La producción de banano, los servicios de la zona franca y la atracción de inversiones a través de la construcción de un muelle de contenedores daría la oportunidad de exportar miles de millones a través de Costa Rica y Panamá, al igual que las actividades de importación y reexportación de mercancía en esta región.
Alegan que la situación económica se pueda convertir en una situación de oportunidades y desarrollo, siempre y cuando el gobierno esté dispuesto apoyar.
Según Muñoz, se puede construir un muelle Post Panamá que ayudará a solucionar los problemas de congestión de otros puertos en Latinoamérica porque hay demasiada materia prima que se puede explotar.
Recalcó que esto permitiría un desarrollo para Chiriquí y Bocas del Toro porque hay mucha producción agrícola en la provincia que se pueden destinar para la exportación.
Sostiene que no necesitan una gran inversión, calculan que unos B/.70 millones serían suficiente para arrancar con muchos proyectos como el muelle, porque la empresa privada estaría dispuesta a invertir en la región de Barú.
Proponen que se desarrolle una zona libre de Petróleo, zonas procesadoras para la exportación y zona especial de turismo para atraer inversiones.
También consideran que el problema es que las inversiones se hacen en la ciudad capital y por consiguiente no fortalecen las actividades que generan empleo en el interior del país.