La directora administrativa del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales en Panamá Oeste, Mary de Chan, aseguró que no es posible aumentar la cantidad de galones de agua distribuida por los camiones cisternas, sino mediante la aprobación de la gerencia administrativa.
Sin embargo, la funcionaria admitió que existe una demanda de mayor cantidad de agua potable por parte de los pobladores de las áreas abastecidas por los carros cisternas.
Explicó que los carros cisternas tienen un galonaje limitado, el cual no se puede incrementar a voluntad, añadiendo que para el 2002 fue duramente cuestionada al aumentar la cantidad de galones de agua a distribuir.
Además, una vez tenga respuesta por parte del Departamento de Finanzas de la institución, se sabrá si es posible aumentar o no.
En el caso de la comunidad de Naos, en el corregimiento de Barrio Balboa, se había proyectado suplir la falta de agua potable por medio de la Potabilizadora de Laguna Alta, que bombearía diariamente 3.5 millones de galones de agua y otras mejoras en la Potabilizadora de La Chorrera.
No obstante, debido al daño de una de las bombas de agua tratada de la Potabilizadora de La Chorrera, desde el mes de abril pasado, la cantidad de agua recibida de la Potabilizadora de Laguna Alta es similar a la que se bombeaba a través de la bomba dañada, por lo que no existe incremento alguno, dijo Chan.
Lo que se recibe de Laguna Alta sirve para cubrir el déficit existente, y sólo a través de los carros cisternas es posible suplir de agua a la comunidad de Naos.
El reemplazo de las tres bombas de agua tratada de la Potabilizadora de La Chorrera, debe estar listo entre los meses de marzo y abril del 2004, esperándose con esto, manejar mejor la presión.
Añadió que para el mes de enero se estarán "sembrando" medidores de agua en todos aquellos sectores donde existen 18 horas y más en el suministro de agua potable, lo que permitirá un ahorro en el consumo y bombear a las áreas con déficit, para lo cual se avanza en el sistema de optimización. Insistió en que no son promesas sino la realidad que vive el IDAAN en Panamá Oeste.