Esta pequeña y graciosa niña la encontramos en uno de nuestros recorridos a esta comunidad donde enfrentan problemas de carretera, agua y en algunas residencias no hay energía eléctrica, lo que no es impedimento para la niña Mónica, que adore el tamborito y lo baile donde sea.
A Mónica no le avergüenza bailar, ella es feliz y cuenta a su corta edad que le encanta bailar tamborito, mientras su prima Alejandra de 9 años toca la melodía en un tanque que sirve de tambor.
Estas dos simpáticas niñas han encontrado en la música una distracción, al punto que entretienen a sus familiares y a quienes los visitan, "ella le encanta bailar" comenta orgullosa su abuela, mientras la pequeña bailaba alrededor de un coco como si se tratara de un conjunto de tamborito o de un gran parejo.
Mónica vive en Mosquitero, junto a su madre, su hermanito José y sus abuelos, aún no está en la escuela, pero su madre asegura que ella es muy activa y que la música forma parte de su vida, "ella nació con ese interés y por eso la hemos apoyado", ya tiene su vestuario la pequeña, sólo le falta el juego de tembleques para que luzca como las reinas santeñas.
Esta pequeña cumple este año sus cinco años y estará en su primer ingreso al jardín de infancia, su madre y familiares aseguran que la inscribirán en muchas actividades para que ella no pierda este talento innato, porque nadie le enseñó a bailar tamborito es algo que ella sola aprendió y que practica donde vaya sin ninguna vergüenza.
Por su parte la pequeña Alejandra de 9 años, quien le toca el tambor, asegura que no baila mucho el tamborito pero que le encanta acompañar a su prima porque esto es lo que les gusta a ambas.
Alejandra interpreta buenas melodías de tamborito y cumbia, a pesar que lo hace en un tanque, porque para ellas lo importante es querer y contar con las manos y dones que Dios les obsequió para deleitar a las personas.
En Mosquitero donde vive Mónica, los moradores tienen problemas con el suministro de agua potable, energía eléctrica y carretera.
Sus padres están orgullosos de ella porque siempre ha sido una niña activa y alegre, a la que no le da pena bailar y hablar en público.