Provincias

Sueñan con una mejor escuela en Llano Tugrí

A pesar de la dura situación por la que atraviesan, niños indígenas desean estudiar, a pesar de tantas necesidades.


CON ANSIAS, ciento de niños humildes de la comunidad de Llano Tugrí, en la Comarca Ngöbe Buglé, esperaban el inicio de clases, para educarse y conocer nuevos amigos. Sin embargo un fuerte viento arrasó con el techo de la pequeña escuela y sus sueños se han visto limitados.
La brisa arrancó el techo que fue detenido por los árboles de pino, que hoy se han convertido en el salón de clases de segundo y tercer grado.
Efraín Murgas, maestro de la escuela de Llano Tugrí, señaló que es un reto dar clases entre los pinos, pero todo lo hace por la educación de los niños, que en su mayoría provienen de los caseríos indígenas aledaños de la comunidad de Peña Blanca.
Murgas indicó que requieren de un techo para el plantel, porque cuando inicien las lluvias, los pequeños no tendrán dónde recibir las clases, además de que otro de los problemas por los que atraviesan es que no se puede estar dentro de las aulas, porque las paredes se tambalean con el viento, ya que fue construida obviando básicas normas de construcción, y podría suceder un accidente lamentable en cualquier momento.
Mencionó que ellos no se puede cerrar una calle para hacerse sentir, pues no hay calles sino senderos por donde pasan los vecinos, maestros o aventureros caminantes, por lo que solicitó a las autoridades del Ministerio de Educación que los ayude, por el bienestar de estos niños que serán el futuro de nuestro país.
Murgas alegó que la escuela, es más que el sitio donde se va a aprender a leer y a escribir, pues es el espacio de convivencia y entretenimiento de niños que desean un mejor porvenir.
Indicó además que no es bueno dar clases todo el tiempo al aire libre, debido a que los niños podrían enfermarse por el frío clima que hay en el área.
Sostuvo que incluso en ocasiones los niños le piden permiso para ponerse bajo el sol, por el frío.
La comunidad de Llano Tugrí se llama así, porque casi todos los niños son de apellido Tugrí.
Para llegar a la población de Peña Blanca, desde San Félix, se requiere viajar, casi una hora en vehículos 4x4, debidamente adaptados para soportar el tortuoso camino y luego se debe caminar más o menos de cuatro a cinco horas por los curvos cerros entre pendientes y subidas sufribles.
Su clima es agradable, entre los 13º a 20º centígrados, eso porque queda próximo a la cordillera central.
Asisten aproximadamente cien niños, provenientes de los caseríos indígenas aledaños, y en su mayoría son de familias de extrema pobreza.


fecha edicion
old id
231787
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América