La situación en la región fronteriza con Colombia es un problema muy delicado que requiere, en un futuro cercano, de un cambio de logística y sistemas de movilización de las fuerzas militares, expresó el exdirector de Migración, Germán Gil Sánchez.
El exfuncionario de Migración señaló, además, que hasta la fecha no ha visto la ayuda que supuestamente otorgó el gobierno estadounidense, durante la pasada administración, para garantizar la seguridad en las regiones fronterizas.
Según Sánchez, en la zona del Darién actualmente existen muy pocas unidades policiales que trabajan con escasez de equipo.
"Nosotros no podemos pretender controlar, con un número reducido de personas, los ataques de los guerrilleros colombianos, debemos mejorar no solamente en personal humano, sino también el equipo", enfatizó.
Al respecto, agregó que el concepto de puesto fijo migratorio se quedó obsoleto, por lo que se requiere de sistemas de movilización a diversas distancias, ya sea por mar, tierra o montaña, necesarios para cuidar las fronteras panameñas.
Sin embargo, Sánchez no descartó que la medida no sea fácil de implementarla, porque representa grandes gastos para el gobierno y por lo tanto, necesita del asesoramiento y colaboración que puedan brindar otras potencias.
No obstante, reiteró que se necesita de elementos que trabajen más tiempo y mancomunadamente con otras entidades gubernamentales y de mayor apoyo policial, para orientar y mejorar la calidad profesional de tales funcionarios, a fin de lograr que el problema se solucione definitivamente.
En tanto, se conoció que un grupo de darienitas, entre ellos comerciantes, productores y funcionarios, se mantiene en constante inestabilidad, por la falta de seguridad que caracteriza a varios sectores de la zona fronteriza.
Ante esta situación, han redactado una propuesta que funge como alternativa para asegurar la paz y el desarrollo de la región, que será presentada a la presidenta Mireya Moscoso.
Por su parte, Alexander Valdez, representante de Metetí, aseguró que la propuesta contempla la culturización de un cordón fronterizo entre Punta Cocalito y Puerto Obaldía.
Agregó que ese cordón deberá corresponder a un plan de Estado panameño donde cuenten con la presencia de todas las instituciones públicas y se instalen agroindustrias que coincidan con las políticas ambientalistas, con lo cual se puedan planificar el desarrollo de asentamiento humanos panameños.